Dyalá Jiménez

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Jueves 23 Abril, 2015

Costa Rica como sede de arbitraje internacional

El arbitraje internacional como servicio puede ser un nicho atractivo para nuestra economía de exportación. En años recientes, cuando la Cámara de Comercio Internacional (ICC) consideró trasladarse de París a Ginebra, un grupo de expertos realizó un estudio que concluyó que el arbitraje de la ICC contribuía a la economía francesa con unos 200 millones de euros al año y sostenía laboralmente a unos 500 profesionales. Con esa evidencia, gracias a los esfuerzos de la alcaldía de París, la ICC solo se trasladó a unas cuadras de su sede original.
Costa Rica tiene todas las condiciones para desarrollar el arbitraje como un servicio de exportación en nuestra región. Desde que se promulgó la Ley N°8937 sobre Arbitraje Comercial Internacional en 2011 el país cuenta con normas jurídicas acordes con los estándares internacionales, sin contar con los tratados internacionales que ya formaban parte de nuestra legislación. En otras palabras, hablamos el mismo idioma que la mayoría de los países que cuentan con legislación especializada y moderna.
Además de la ley, Costa Rica tiene un buen historial de decisiones judiciales relativas a la materia, emitidas por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Este órgano es el encargado de tomar ciertas decisiones relativas al arbitraje internacional, como por ejemplo nulidad de las decisiones arbitrales. El expertise que ha acumulado la Sala debe seguir desarrollándose y afinándose, para brindar a los usuarios la seguridad jurídica que es tan necesaria en el ambiente de los negocios.
Por otro lado, contamos con un ambiente propicio para celebrar audiencias internacionales: amplia infraestructura hotelera, seguridad ciudadana, buena ubicación geográfica y acceso a Internet de alta velocidad. Además, gracias a los esfuerzos de ICC Costa Rica y de un grupo de personas que han trabajado durante los últimos seis años en este ámbito, se ha organizado un congreso anual de arbitraje internacional en nuestro país con cada vez mayor éxito. Estas personas incluyen a las directoras de varios centros de arbitraje que tenemos en el país, que han manejado ya cientos de casos de arbitraje nacional.
Todo lo anterior fue confirmado recientemente cuando se eligió a Costa Rica como sede del CIAR (Centro Iberoamericano de Arbitraje).
Debemos concentrarnos ahora en el capital humano: árbitros, peritos, traductores, abogado/as, con el fin de ofrecer servicio de alta calidad, que sea competitivo con otras sedes en la región, como Panamá y Miami. Sería ideal para ello contar con cursos optativos en las principales facultades de derecho del país, además de los cursos especializados que ofrecen los centros de arbitraje.
Cuando lleguemos a la convicción de que en el país se pueden llevar a cabo arbitrajes para conflictos internacionales de manera adecuada, sofisticada y profesional, será más fácil convencer a nuestras contrapartes que escojan la sede de los arbitrajes en Costa Rica.
DJ Arbitraje

Dyalá Jiménez Figueres