Roberto Dobles

Roberto Dobles

Enviar
Lunes 26 Marzo, 2018

Costa Rica no aprovecha su gran potencial de energía solar para reducir los costos de la electricidad

La evidencia en el mundo muestra que los continuos adelantos tecnológicos han venido reduciendo significativamente los costos de la generación de electricidad con energía solar.

Dentro de la abundante evidencia mundial que existe sobre este tema se encuentran los estudios de la International Energy Agency (IEA) y los resultados de las licitaciones en varios países del mundo.

En su último informe anual sobre las perspectivas energéticas mundiales titulado “World Energy Outlook 2017: A World in Transformation”, la International Energy Agency (IEA) señaló que no solamente “desde 2010, los costos de la nueva energía solar fotovoltaica han disminuido en un 70%, el viento en un 25% y los costos de las baterías en un 40%”, sino que también en el futuro “la energía solar fotovoltaica tendrá la mayor incorporación anual de capacidad para las energías renovables, muy por encima de la eólica y la hidráulica”.

Las licitaciones realizadas en varios países en 2017 muestran el bajo costo al que ha llegado la generación de electricidad con energía solar:
 

  • México: 1,77 US¢/kWh
  • Arabia Saudita: 1,79 US¢/kWh
  • EE.UU.: 3,6 US¢/kWh con baterías incluidas
     

Las cifras anteriores son varias veces más bajas que los costos de cualquiera de los proyectos de generación eléctrica que se han venido construyendo o que están por construirse en el país.

Y los costos de generación con energía solar continuarán bajando en el futuro, ya que la generación de electricidad con esta tecnología rompe cada año sus propios récords de reducción de costos. Los expertos estiman que los bajos costos obtenidos en las licitaciones de 2017 en varios países son “parte de una tendencia que marcha hacia ofertas de 1 US¢/kWh que llegarán en 2019 (o antes)”.

Los proyectos solares tienen la ventaja adicional de que pueden ser construidos de todos tamaños y van desde proyectos pequeños de generación distribuida o descentralizada hasta grandes “granjas solares”.

Los proyectos solares son sencillos de instalar y se construyen en menos de un año. Entre otras ventajas, los proyectos solares pueden ser también desarrollados y ampliados incrementalmente de manera que su desarrollo se puede ajustar al crecimiento de la demanda, lo cual evita tener sobrecapacidad ociosa en el sistema, lo que reduce aún más los costos. Y además, debido a los permanentes adelantos tecnológicos que reducen continuamente sus costos, las nuevas adiciones serán más baratas.

Actualmente existe en el país una sobrecapacidad de generación del 108% con respecto a la demanda máxima, lo cual aumenta fuertemente los costos. En 2017, la capacidad instalada fue de 3.530 MW mientras que la demanda máxima fue de 1.692 MW.

Las adiciones incrementales de capacidad al sistema de generación eléctrica, más ajustadas al crecimiento de la demanda para evitar sobrecapacidad, junto con la reducción permanente de los costos de generación, han aumentado significativamente el atractivo de la energía en la diversificación de la matriz energética del sector eléctrico (mezcla de las fuentes de energía que se usan para generar electricidad).

Esta combinación de factores genera una ventaja competitiva sobre la construcción de plantas más caras que, por su naturaleza misma, inducen también una alta capacidad ociosa durante varios años, lo cual genera altos costos que inciden en las tarifas eléctricas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta también que con el fin de asegurar la confiabilidad del sistema en el suministro de electricidad, la producción variable de la generación eléctrica inherente a la energía solar (diaria y estacional) requiere una o varias fuentes de energía firme de respaldo. Consecuentemente, para mantener bajos los costos, estas fuentes de energía firme deberán ser igualmente menos costosas para asegurar que las tarifas de la electricidad sean más reducidas.

Mientras que en el mundo se busca aprovechar al máximo la energía solar y sus rápidos adelantos tecnológicos que permiten reducir continuamente los costos, en Costa Rica no se está aprovechando plenamente el gran potencial de energía solar que tenemos y la gran capacidad que tiene para reducir las tarifas eléctricas.

La mayoría de los proyectos que se construyen en el país para generar electricidad tienen altos costos de construcción, son intensivos en capital y en tiempo y tienen altos costos financieros.

Además, en la construcción de muchos de estos proyectos se generan grandes sobrecostos que llegan a ser el doble o más de lo originalmente calculado. Hay casos donde inclusive el costo se cuadruplicó, como el Proyecto Hidroeléctrico Balsa Inferior, donde la inversión prevista al inicio fue de $94 millones y terminó costando $361 millones.

A pesar del rápido crecimiento de la energía solar en el mundo para la generación de electricidad, la participación de esta importante fuente de energía en la matriz eléctrica del país es insignificante, como lo revelan los datos de 2017:
 

  • La capacidad instalada de energía solar representó el 0,15% de la capacidad total de generación eléctrica.
  • La generación de electricidad con energía solar representó el 0,02% del total de la electricidad generada.
     

Si hacemos la comparación con el suministro total de energía del país, la participación de la energía solar fue del 0,0044% en 2017. En esta matriz energética nacional, que incorpora todas las fuentes de energía que se usan, los caros derivados de petróleo importados son la principal fuente de energía que consume el país y representaron el año pasado el 62% del suministro total de energía.

De acuerdo con el último Plan de Expansión de la Generación Eléctrica 2016-2035, no se prevé que la energía solar en el país siga las tendencias mundiales. Se estima que en 2035 se generarían 19.955 GWh, de los cuales 139 GWh serían generados con energía solar, lo cual equivale a un 0,7% de la generación total prevista en ese año.

Lo anterior se prevé a pesar de la gran abundancia de radiación solar que existe en el territorio nacional y de las grandes y permanentes reducciones de costos que se están dando en el mundo como consecuencia de los continuos y acelerados adelantos tecnológicos.

Es importante señalar también que en el anterior plan de largo plazo, la generación de electricidad con búnker y diésel importados que son caros sería mayor que la generación con energía solar. Este plan prevé que para 2035 la generación de electricidad con estos dos derivados de petróleo importados sería de 359 GWh, lo que representa un 1,8% de la generación total prevista. O sea, más del doble de la participación prevista de la energía solar.

Como comentario adicional, mientras que actualmente en el mundo ya casi no se genera electricidad con búnker y diésel por su alto costo y sus altas emisiones al ambiente, todavía estos dos caros derivados de petróleo importados seguirán teniendo vigencia aquí en la generación eléctrica en 2035.

El sustituto actual del búnker y del diésel en el mundo, como fuente de energía firme para dar respaldo energético a la alta variabilidad natural de varias energías renovables (incluyendo la energía solar), es el gas natural porque es mucho más barato y mucho más amigable con el ambiente.

La solución al serio problema de los altos costos de la electricidad en el país es compleja e involucra un amplio y diverso conjunto de factores, los cuales tienen impactos diferentes en el tiempo.

Para reducir los costos de la electricidad en el futuro debe darse, junto con otras acciones complementarias, un proceso permanente de optimización multicriterio (multiobjetivo) de la matriz energética del sector eléctrico que incorpore permanentemente las nuevas fuentes de energía cada vez más competitivas que son potenciadas por los continuos adelantos tecnológicos.