Natalia Díaz

Natalia Díaz

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Jueves 25 Mayo, 2017

Costa Rica necesita un gobierno libertario

El pasado 23 de mayo, tuve el agrado de participar como ponente en un conversatorio organizado por ANFE (Asociación Nacional de Fomento Económico) en compañía de otros dos aspirantes a la presidencia de la República, Otto Guevara y Eliécer Feinzag.

Lo singular del cónclave es que, por vez primera, tres aspirantes liberales a gobernar el país nos sentamos juntos a exponer nuestras propuestas para sacar el país del letargo que tantos años de estatismo, regulaciones, trabas, tentativas tributarias abusivas, y obstáculos al desarrollo, nos han recetado los partidos tradicionales, y más recientemente el gobierno de Acción Ciudadana.

Como era de esperar fueron más las coincidencias que las diferencias, estas últimas más de procedimiento y de forma que de fondo.

Reiteré mi posición sobre la necesidad de impuestos bajos y uniformes, reforma educativa con mayor posibilidad de escogencia de los centros y el modelo por parte de los padres de familia, educación dual que permite trabajar y aprender a la vez para adquirir experiencia curricular, educación virtual, teletrabajo, fexibilización de la jornada laboral tradicional en acuerdo trabajador-patrono, enseñanza de inglés conversacional mediante el INA y las escuelas en planes piloto, y la introducción de la educación financiera desde edades tempranas.

Conversamos sobre apertura energética, explotación de gas natural y petróleo, planificación urbana, portación legal de armas, despenalización del consumo de algunas drogas para acabar con el trasiego que todo lo prohibido conlleva; reducción de privilegios odiosos, homologación de salarios para nuevos funcionarios públicos, congelamiento de plazas de todos aquellos que se jubilen, se acojan a movilidad laboral o renuncien, reducción de consultorías y viajes innecesarios; libertad de elección médica para citas a más de tres meses en la Caja; y otros temas trascendentales que comentaremos posteriormente.

En fin, fue una noche donde visualicé un gobierno liberal en toda su amplia gama de libertades anheladas, y que hoy han sido cercenadas por administraciones intervencionistas que han abusado de la paciencia de sus administrados.

Para 2018, necesitamos más diputados libertarios, y por qué no, un gobierno liberal para demostrarles a los costarricenses las bondades de un crecimiento económico acelerado.