Corea del Norte merece condena
Estados Unidos y Corea del Sur tras el lanzamiento que hizo Corea del Norte de un cohete de largo alcance hicieron maniobras conjuntas. AFP/La República
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Corea del Norte merece condena

Rusia y China llamaron ayer a la comunidad internacional a no utilizar el reciente ensayo nuclear de Corea del Norte como excusa para la injerencia militar en este país comunista.
"Es fundamental impedir que se aproveche esta situación como excusa para la injerencia militar desde el exterior y para obstaculizar la reanudación de las negociaciones a seis bandas", afirmó Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores ruso.
Lavrov, que hizo estas declaraciones tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Yang Jiechi, también advirtió contra el despliegue de armamento moderno en la región en el marco de la actual escalada de tensión, según las agencias locales.
Además, aseguró que tanto Moscú como Pekín consideran que el tercer ensayo nuclear de la historia de Corea del Norte merece una condena y una adecuada respuesta del Consejo de Seguridad de la ONU.
Jiechi secundó estas palabras de su homólogo ruso, pero matizó que la respuesta de la ONU debe tener también como objetivo el mantenimiento de la paz y estabilidad en la península coreana.
"Tanto China como Rusia consideran que las negociaciones a seis bandas son un mecanismo eficaz para la discusión y el arreglo del conflicto nuclear coreano, para garantizar la paz y la estabilidad en la península", dijo.
El diplomático chino destacó que las conversaciones a seis bandas que arrancaron en 2003 en Pekín también contribuyen a una estabilidad duradera en la región del noreste de Asia.
La comunidad internacional condenó unánimemente el tercer ensayo nuclear realizado por Pyongyang el 12 de febrero pasado y el primero desde la llegada al poder de Kim Jong-un tras la muerte en diciembre de 2011 de su padre, Kim Jong-il.
En particular, Rusia llamó a Pyongyang a renunciar completamente a su programa nuclear con misiles, regresar al Tratado de No Proliferación y al régimen universal de garantías del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Recientemente, el embajador ruso en Pyongyang, Alexandr Timonin, aseguró que Kim no se propone reformar el sistema político comunista vigente en el país desde 1948, sino que sólo pretende introducir cambios en la gestión económica.
Sin embargo,el presidente de EE.UU., Barack Obama, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, dialogaron en la Casa Blanca de posibles sanciones adicionales a Corea del Norte a raíz de la tercera prueba nuclear realizada por ese país.
Tras su reunión en el Despacho Oval, los dos mandatarios hablaron brevemente con la prensa y coincidieron en la necesidad de tomar medidas en respuesta a las acciones de Corea del Norte.
La Casa Blanca ya había adelantado que no habría anuncios nuevos sobre Corea del Norte más allá de insistir en que el Consejo de Seguridad de la ONU debe "hablar con una sola voz" y dejar claro que las acciones nucleares de ese país tendrán consecuencias.
Según explicó Obama, la conversación con Abe en el Despacho Oval estuvo centrada, además, en medidas que se podrían tomar para fomentar y expandir el comercio bilateral, así como fortalecer el crecimiento económico de ambos países.
Abe, por su parte, expresó que el "compromiso" de ambas partes con una fuerte alianza bilateral "está de regreso", tras haber acusado al anterior Gobierno nipón de debilitar los lazos con EE.UU.
Los dos mandatarios también abordaron el litigio entre Japón y China en torno a las islas Senkaku/Diaoyu, cuya soberanía reclaman ambos países, antes de un almuerzo en la Casa Blanca que estará centrado en temas económicos.

Moscú, Washington/EFE



 

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