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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


COP21: Un resultado histórico

Leiner Vargas [email protected] | Martes 15 diciembre, 2015


El esfuerzo de este acuerdo no hubiese sido posible sin el tesón y la gran capacidad de negociación de la costarricense Christiana Figueres, hija de Don Pepe

Reflexiones

COP21: Un resultado histórico

El cambio climático es un hecho real de consecuencias impredecibles y de gran impacto para todo el planeta.
Si bien es cierto existen múltiples oportunidades para adaptarse a las vulnerabilidades y consecuencias del mismo, la inversión requerida no siempre está al alcance de los gobiernos y de, particularmente, las regiones menos favorecidas del orbe.
Los impactos más fuertes, lamentablemente, recaen sobre la población más débil y sobre las regiones del planeta con mayores faltantes respecto a sus oportunidades de desarrollo.
Sin embargo, para quienes hemos estado cerca de las negociaciones sobre el cambio climático global y las discusiones sobre un acuerdo global para la reducción de emisiones en las diferentes COP, podemos decir que las voluntades de tantos países juntos no son fáciles de acomodar a un acuerdo vinculante, y mucho menos de las dimensiones del alcanzado en la COP21 de París.
Es por eso que celebro de manera significativa este hecho histórico para el planeta.
La presencia y el liderazgo de China, la India y los países occidentales de mayor contribución a las emisiones, dan cuenta de una nueva era para la discusión y el avance en este campo del clima.
París se luce con un nuevo renacer de la humanidad que trasciende los intereses nacionales y que logra poner en la balanza la necesidad de heredar un planeta tierra con condiciones razonables de vida para las futuras generaciones.
El mantener por debajo de dos grados los márgenes de incremento de las temperaturas deberá ser el compromiso a alcanzar, para lo cual se requiere un claro apoyo y transferencia tecnológica desde el norte y hacia el sur. Se requiere una economía verde y baja en carbono, donde las nuevas fuentes de energía renovable, el transporte limpio y el ahorro en el consumo de bienes y servicios, nos permitan disminuir a todos nuestra huella de carbono.
Honor a quien honor merece, el esfuerzo de este acuerdo no hubiese sido posible sin el tesón y la gran capacidad de negociación de la costarricense Christiana Figueres, hija de Don Pepe, quien ha sido la secretaria general de la Conferencia de las Partes, organización de las Naciones Unidas dedicada a esta temática sobre el cambio climático. Es sin duda alguna un hecho histórico que marca el 2015 y que trasciende por encima de los avatares del país y del gobierno de turno. Cristiana Figueres se merece ser reconocida como el personaje costarricense más exitoso del año 2015.
Falta mucho por hacer, si bien el compromiso de 100 mil millones de dólares es importante, será insuficiente para lograr todos los elementos del acuerdo, que debe además adecuarse con el tiempo ante los desafíos de unos y otros, países desarrollados y en desarrollo.
Es un mensaje para todos, las personas, empresas y gobiernos, que deben cambiar sus hábitos, tecnologías e instituciones y apostar por una economía cuyos incentivos económicos lleven a producir, consumir y vivir con un menor impacto sobre el planeta.

Leiner Vargas Alfaro

www.leinervargas.com