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Contradicción económica en los mercados de deuda soberana

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Durante los últimos tres meses hemos observado en los rendimientos de los bonos soberanos internacionales lo que pareciera ser una contradicción a la teoría económica.
Si vemos los rendimientos de los  bonos a diez años de España, Francia o Italia notamos una tendencia a la baja que ha llegado a niveles incluso por debajo del bono estadounidense a ese plazo.
¿Cómo es esto posible, en un contexto en donde la perspectiva de la economía norteamericana es mucho mejor a la europea?
En la teoría, las tasas de interés reflejan el riesgo del emisor y por ello, cuanto más riesgoso se considere, mayor tasa debe ofrecer.
Los países europeos han tenido una muy lenta recuperación económica, la cual no podría decirse ha sido sólida. Tanto así que los comentarios de analistas internacionales son muy conservadores en términos de crecimiento cuando a esta región se refieren y mencionan importantes riesgos por una probable deflación.
Por el contrario, para Estados Unidos las perspectivas son mucho mejores.
El crecimiento esperado por analistas de Deutsche Bank, BNP Paribas, entre otros, está por encima del 3% para este 2015, su tasa de desempleo llegó a los niveles más bajos desde junio de 2008 y su moneda se espera siga apreciándose por un incremento en la demanda.
Entonces, ¿qué es lo que en las últimas semanas hace que se negocien títulos a diez años de España, por ejemplo, en niveles alrededor del 1,5% y los de EE.UU. cercanos al 2%?
Nos parece que aun en un mercado tan profundo como el financiero, las instituciones gubernamentales como bancos centrales han tomado un rol determinante.
Previo a la crisis estas instituciones no intervenían de manera directa más que a través de subastas de mercado primario como fuente de financiamiento. Sin embargo, los programas de estímulo (QE) se convirtieron en una nueva herramienta de política posterior a la crisis de 2008.
Sabemos que la Reserva Federal de Estados Unidos empezó su QE en julio de 2009 y que desde ese momento hasta octubre del año pasado intervino en el mercado con la compra de bonos.
Al ser un demandante tan importante dentro del mercado pudo mantener los niveles de tasas de interés dentro del rango que consideraron apropiado. Esta compra finalizó de forma paulatina en donde la Reserva Federal compró cada vez menos bonos, hasta que en noviembre del año pasado no compró.
Ahora la situación en Europa en términos de crecimiento se ha debilitado y dada la amenaza de una deflación, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha dicho que un programa de estímulo formal similar al estadounidense es una opción que están considerando.
La próxima reunión del BCE es el próximo 22 de enero.
Si los compradores de deuda soberana tienen la expectativa de que va a haber un “comprador de última instancia” como lo sería el BCE, se da la oportunidad de un arbitraje, por lo que aumenta la demanda de estos bonos y por lo tanto disminuye su rendimiento. Una posible explicación a la contradicción observada.
Con base en esta evidencia, pareciera que los modelos económicos tienen que ponderar de manera diferente al jugador dentro de los mercados bursátiles que es el banco central ¿No les parece?

Valerie Lankester
Economista
BN Valores

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