Enviar
Ambos grupos representan el 50% del crédito global
Consumo y vivienda dominan en morosidad bancaria

• Retrasos y cartera en cobro judicial de banca supera los ¢367 mil millones
• Existe al menos 1 millón de deudores, entre grandes y pequeños, que deben casi ¢5 millones de millones

Wilmer Murillo
[email protected]

La construcción, compra y reparación de inmuebles exhiben una de las carteras con más atrasos en la banca comercial del país.
Este rubro solo es superado por el consumo en sus diversas manifestaciones; es decir bienes y servicios, principalmente.
Los atrasos en estos renglones se hacen notar tanto en la banca del Estado como en los entes privados.
Actualmente, estas dos actividades representan más del 50% del crédito total.
El crédito global al día que otorgan los bancos comerciales —incluyendo el Popular— alcanzó ¢4,9 millones de millones a diciembre pasado.
En total la cartera atrasada o en cobro judicial es de ¢367 mil millones, de acuerdo con datos de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).
En el c
aso del Banco Popular, destaca una cifra abultada de atrasos. “Esto se explica porque el Popular recupera los créditos vía planillas”, señaló Maurilio Aguilar, coordinador del proceso de Administración del Riesgo del Banco.
La entidad recupera los préstamos del Magisterio Nacional, por ejemplo, lo cual registra siempre atrasos naturales por el pago de planillas.
En el caso de Bancrédito, este tiene una cartera atrasada de más de un día cercana a los ¢6 mil millones, de una cartera crediticia ¢112 mil millones.
Con estos datos, el índice de mora mayor a 90 días en Bancrédito era de 0,88%, inferior al promedio de los bancos estatales y privados (0,93%).
Pero para febrero de 2008, el índice de mora mayor a 90 días de Bancrédito ha mejorado, ubicándose en un 0,74%, explicó Guillermo Quesada, gerente general.
Los bancos que excedan los atrasos de un 3% con respecto a su cartera total, a más de 90 días, entran en grado de inestabilidad financiera, según las reglas de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef). No obstante, ninguno se encuentra en ese predicamento.
El talón de Aquiles de las carteras bancarias son los créditos de consumo y vivienda. En el caso del Banco Nacional representan casi ¢18 mil millones y en el Banco de Costa Rica son de ¢23 mil millones.
En estos dos rubros los atrasos del Banco Popular suman casi ¢70 mil millones. BAC San José exhibe atrasos en estos sectores de casi ¢20 mil millones, y Scotiabank de ¢38 mil millones.
Existe al menos 1 millón de deudores, entre grandes y pequeños, entre los bancos, financieras, mutuales y cooperativos de ahorro y préstamo en forma electrónica.

Los clientes son unas 5 mil empresas que piden crédito en el sistema (grandes), o casi un millón de personas con créditos menores de $100 mil (pequeños).
Cabe destacar que la cifra correspondiente al crédito total no incluye los préstamos que otorga la banca off shore ni los de bancos del exterior que colocan recursos en el país.
De acuerdo con un fallo de la Procuraduría General de la República, la Sugef no tiene potestades para supervisar a los bancos domiciliados en el exterior e integrantes de los grupos financieros costarricenses.
Tampoco se incluye la totalidad de los préstamos a través de tarjetas de crédito, debido a que algunos emisores de este medio de pago no se encuentran bajo supervisión y no están obligados a revelar los datos de sus carteras de crédito. De allí que estas, a pesar de ser mayores, lucen pequeñas en los datos aportados por la Sugef.
Las cifras de préstamos nuevos también hay que complementarlas con otras informaciones que no aparecen o hay que buscarlas, “como cuánto corresponde a refinanciamientos, porque esto permite que sean más completas”, según an
alistas.
El crédito al sector privado creció el año anterior casi un 40%, lo que provocó alarma entre los reguladores y generó advertencias del Banco Central.
En estos momentos el Banco Central está preocupado por el fuerte crecimiento del crédito que otorgan los bancos —públicos y privados— en condiciones blandas y fáciles.
Hasta ahora las empresas y entidades financieras han sido rentables, con balances sólidos y abundante liquidez. No obstante, las recientes turbulencias han advertido a los participantes en el mercado que deben intensificar la gestión de riesgos y a los supervisores financieros que tienen que mejorar la infraestructura para que las correcciones no tengan repercusiones excesivas.
Los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) creen ahora que se debe reforzar más la infraestructura del mercado financiero, y su recomendación a mercados, como Costa Rica, es gestionar mejor los riesgos para enfrentar el rápido crecimiento del crédito.



Ver comentarios