Logo La República

Jueves, 21 de marzo de 2019



NACIONALES


Consumidores temen al centro de San José

Redacción La República [email protected] | Martes 15 junio, 2010



Negocios de esa zona sufren por falta de exposición de sus productos escondidos tras persianas
Consumidores temen al centro de San José
Nueva inversión en las calles capitalinas es un parche en medio de problemas de inseguridad y malas aceras

La reciente habilitación del primer tramo cementado de la avenida 8 en el casco céntrico de la ciudad, así como otras obras realizadas por el ayuntamiento para recuperar San José, no han sido suficientes para lograr el propósito.
Si bien se están invirtiendo ¢1.500 millones en rehabilitación vial de las calles capitalinas, la inseguridad, las pésimas aceras y la poca iluminación de noche siguen siendo los factores que alejan a los ciudadanos.
Y es que quienes visitan la capital corren un mayor riesgo de ser asaltados, asediados por indigentes, e incluso de caer debido al mal estado de las aceras, que quienes visitan un centro de compras privado.
No se ha diseñado un plan que permita garantizar el mismo grado de seguridad existente en los centros comerciales de la periferia para que los dueños de negocios puedan decorar e iluminar sus fachadas y no se arreglaron las aceras para que se pueda caminar agradablemente y sin riesgos por ellas.
Solo una quinta parte de los costarricenses se sienten orgullosos de la capital, y entre más educación tengan menos les gusta.
Así lo demuestra una encuesta de opinión pública realizada en mayo por CID Gallup, donde se evalúan las opiniones acerca de la ciudad.
La sensación de desencanto divide a los ciudadanos y la constante es que cuanto más cerca esté uno de San José, menos le atrae.
De hecho alrededor del 45% de los residentes de la Gran Area Metropolitana no ha visitado la capital en más de tres meses.
Sin embargo, Johnny Araya, el alcalde josefino, afirmó que San José sí se está reactivando, que no es el mismo que en los años 90 cuando estaba lleno de chapulines.
Sin embargo, para los dueños de negocios afectados por la delincuencia las cosas son diferentes. Algunos explican que si antes hubo lo que se dio en llamar “chapulines”, hoy se padece del crimen organizado y de un aumento de la criminalidad por su vínculo con el consumo de drogas y las narcomafias.
“La inseguridad nos afecta muchísimo porque los clientes evitan desplazarse por aquí, y si las ventas bajan tendríamos que disminuir el personal. Si empeora es posible debamos cerrar esta tienda”, dijo Edelmira Fallas, administradora de Levi's Store en la avenida central.
La Librería Lehmann también ha tenido que tomar medidas de seguridad como el uso de cortinas metálicas por la amenaza del hampa durante las noches.
Otros tres negocios consultados prefirieron no dar declaraciones —aunque se sienten agobiados por la inseguridad—por el riesgo de represalias por parte de delincuentes de la zona.
La avenida 8 de San José fue inaugurada, entre calles cero y diez, por la Municipalidad de San José y la constructora Cemex, luego de tres meses de reconstrucción.
El tiempo que estuvo cerrada afectó a los comercios aledaños, que no están del todo satisfechos con las obras.
“Esto está muy mal, la calle sí quedó muy bonita, pero las aceras están muy mal y feas”, lamentó Carlos Avila, propietario de la Panadería Emmanuel, en la calle 8. “Nosotros no tenemos parqueo, y nuestro negocio es de clientes que vienen a pie”, agregó.
A pesar de eso, Johnny Araya insiste en que se está llevando a cabo el proyecto de Rehabilitación Vial.
“Sin duda los nuevos bulevares para peatones, y esta nueva capa de rodamiento para vehículos, sin cables, van forjando un nuevo rostro de la capital, va incidiendo en la recuperación (de la ciudad)”, dijo Araya durante aquella inauguración en mayo.
La segunda etapa de construcción de la avenida 8, desde la calle cero hasta la 25, se iniciará el 25 de junio y contemplará la construcción de 1.200 metros lineales más de calle, pero esto no solucionará el problema de la inseguridad, que aleja los josefinos y los turistas del centro de la capital.

Silvia Pardo
[email protected]