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Jueves 12 Abril, 2012

Conocer para valorar, cuando ni siquiera resguardamos…

Es imposible que el ser humano estime o sienta algo por alguna edificación o persona si no las conocen. De ahí que saber lo que se tiene es parte importante de pertenecer a una comunidad, si no, es imposible que se logre estimular e inculcar el cariño por todo lo que nos rodea… peor aún si la institución que resguarda nuestros tesoros nacionales no funciona.
Nos enteramos de que el Archivo Nacional podría cerrar sus puertas por problemas económicos. Tras más de 130 años de que se inauguró, esta institución edificó las prácticas liberales propias de la construcción de nuestra nación. Es en este Patrimonio Documental donde los y las investigadoras de la historia encontramos toda la materia prima de nuestros trabajos: textos, fotografías, videos y otros documentos que resguarda y conserva a temperatura y humedad controlada.
Desde hace más de cinco años el Archivo Nacional se encuentra en serios problemas presupuestarios. De ahí que nos preguntemos: ¿qué gestiones se realizaron antes para evitar esta situación?, ¿dónde estuvo la Junta Administradora?, ¿por qué se esperó tanto (más de diez años) para acudir a la Asamblea Legislativa y al Ministerio de Hacienda, y no solicitaron apoyo a la ciudadanía?
Así como la Caja Costarricense del Seguro Social o el Ministerio de Hacienda, en el Ministerio de Cultura los fondos desde hace muchos años no son suficientes y la planificación es nula. Esto, empeora toda la crisis que están sufriendo las autoridades políticas actuales, además de la pérdida de valores que francamente desilusiona.
En esta coyuntura: ¿estará el presupuesto anual del Archivo Nacional contemplado en el Plan Fiscal?, ¿saldrán los ¢250 millones mínimos que se requieren para que funcione con normalidad cotizados en el IVA?
En el arte y la cultura estamos mal, pero es, únicamente, el reflejo de todas las irregularidades que apenas empiezan a salir a flote. Si no, juzgue usted.

Rocío Abarca
Historiadora