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Los fueros electorales borraron cualquier rastro de negociación y acuerdo en los últimos meses del año
Campaña presidencial agitó el Congreso en 2009
Después de 12 meses los diputados aún están en deuda con compromisos del Cafta, Ley de Tránsito y proyectos de infraestructura
Esta semana los legisladores abandonarán sus funciones y retornarán el 8 de enero; pero el Poder Ejecutivo los enviaría a receso hasta febrero

La contienda electoral con miras a las elecciones de febrero causó trastornos en el Congreso.
A lo largo de este año la toma de decisiones, las negociaciones y los consensos, quedaron de lado para dar paso a denuncias, críticas y una férrea oposición; sin embargo, fueron en los últimos seis meses del año cuando las luchas partidistas se forjaron sin cuartel.
A partir de junio las diferentes bancadas de oposición se hicieron una sola y arremetieron contra el gobierno y Laura Chinchilla, candidata a la Presidencia por Liberación Nacional (PLN).
Por su parte los legisladores liberacionistas no se quedaron inmóviles y defendieron sus filas e igualmente atacaron a Otto Guevara y a Ottón Solís, aspirantes presidenciales del Movimiento Libertario y Acción Ciudadana respectivamente, como también a sus alfiles en el Congreso.
El resultado era de esperarse, importantes iniciativas pasaron a un segundo plano y el rendimiento de los legisladores en la aprobación de leyes se redujo en comparación con 2008.
Hoy después de un año, el país continúa sin una Ley de Tránsito y aún tiene compromisos pendientes con la agenda de implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta). Este último incumplimiento acarreó que el 17 de diciembre los norteamericanos decidieran eliminar la cuota de acceso de azúcar a este mercado.
Esta semana los diputados se marcharán a vacaciones hasta el 8 de enero, y muy probablemente un mes más si el Ejecutivo les permite irse a realizar actividades proselitista
s.
Entre tanto otras iniciativas seguirán a la espera de que regresen en febrero, casi a desalojar sus oficinas y a darles paso a sus sucesores.
Entre estos proyectos destacan la reforma al artículo 4 de la Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional, que les permitiría a los bancos estatales emitir deuda subordinada; el proyecto de Simplificación y Fortalecimiento de la Gestión Pública; y la autorización
temporal para financiar gastos corrientes con ingresos de capital y de financiamiento.
Además de la Ley de Regulación de Apuestas, Casinos y Juegos de Azar, la aprobación del contrato de préstamo con el Banco Mundial por $500 millones para políticas de desarrollo de las finanzas públicas y la competitividad con opción de desembolso diferido y la Ley de Simplificación de Trámites para Instalación de Marinas.

“Tenemos una agenda llena, cuando regresemos tendremos que apurarnos y llegar a acuerdos para sacar estos pendientes”, comentó Jorge Méndez, jefe de fracción del PLN, para quien la responsabilidad del atraso recae solo en la oposición.
“Ellos se empeñaron en no votar magistrados, en atrasar la ley del Cafta, y en muchas otras cosas, a ellos hay que pedirles cuentas”, agregó.
Por su parte la oposición alude que solamente ejerce un debido control político.
“Nos dicen politiqueros, pero estamos cumpliendo con el mandato constitucional de hacer un adecuado control político”, dijo José Merino, del Frente Amplio.



Carlos J. Mora
[email protected]
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