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Lunes, 10 de diciembre de 2018



GLOBAL


Confianza en eurozona muestra economía preparada para amenazas

Bloomberg | Martes 28 febrero, 2017

Los datos mostrarán que los precios al consumidor subieron en febrero. Bloomberg/La República


Dejando a un lado por un momento los problemas relacionados con la deuda griega y las elecciones francesas: la economía de la eurozona parece estar en mejor forma que en años.

Aunque hace solo un año los funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) estaban debatiendo una mayor flexibilización de la política monetaria, las cosas podrían estar cambiando. Aunque el Brexit, el estado de las finanzas griegas y la ola de populismo en algunos países siguen constituyendo amenazas importantes.

En una expresión del cambio de tono Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, declaró que las expectativas del mercado respecto a un alza en las tasas de interés en 2019 no parecían “absurdas”.

Después de la publicación de la medida de datos de confianza —que se situó en 108 frente a 107,9, el sexto aumento consecutivo— es probable que un conjunto de datos confirme esta semana las mejoras del bloque de 19 países. También será el último gran lote de cifras que los funcionarios deberán tener en cuenta antes de la decisión de política el 9 de marzo, cuando también revelarán sus últimas proyecciones.

Los datos del jueves probablemente mostrarán que los precios al consumidor subieron al 1,9% en febrero, básicamente cumpliendo con la meta de estabilidad de precios del banco central, justo por debajo del 2% por primera vez en cuatro años.

Aunque los funcionarios, y entre ellos Weidmann, argumentan que el momento de hablar de una salida a la política expansiva se acerca Mario Draghi, presidente del BCE, es partidario de que el estímulo extraordinario es aún necesario para generar un alza sostenida de la inflación.

La disminución del desempleo y la debilidad de la inflación han proporcionado un impulso al consumo y al crecimiento. La confianza económica ha subido al nivel más alto en casi seis años, mientras que la tasa de desocupación está en su punto más bajo desde 2009. Sin embargo, la tasa de desempleo juvenil aún es dos veces más alta, y un aumento de la inflación podría erosionar los ingresos reales.

Más aún, el crecimiento en tres de las cinco mayores economías del bloque no ha alcanzado las expectativas en los tres últimos meses del año, mientras que la productividad griega se ha contraído inesperadamente, lo que destaca las persistentes debilidades en la región.