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Protagonistas de Conferencia de Anápolis se declaran optimistas
Conferencia de paz inicia cargada de esperanza

A la reunión en Annapolis fueron invitados alrededor de 40 países, entre ellos Siria y Arabia Saudí


Washington
EFE

Los líderes de Estados Unidos Israel y la Autoridad Nacional Palestina se mostraron “esperanzados” de que la Conferencia de Paz sobre Oriente Medio, que comenzó anoche en Annapolis (Maryland), dé un impulso a las negociaciones para lograr la armonía en la región.
En declaraciones a la prensa tanto el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, como el de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, declararon su esperanza en que se pueda llegar a un acuerdo.
Bush se reunió ayer por separado con ambos líderes en el Despacho Oval, horas antes de que comenzara una Conferencia de Paz sobre el conflicto palestino-israelí en Annapolis, una localidad situada en las cercanías de la capital estadounidense.
“Estoy deseando conseguir un diálogo serio contigo y el presidente de la Autoridad Palestina para ver si la paz es posible o no”, dijo Bush, tras una entrevista con Olmert en la Casa Blanca.
A su vez, indicó al primer ministro israelí que busca “mantener un diálogo en profundidad” con ambos mandatarios “para ver o no si la paz es posible”.
Posteriormente, Bush se reunió con Abás, a quien le indicó que Estados Unidos “le quiere ayudar. Queremos que haya paz y que la gente en los territorios palestinos tenga esperanza”.
A su vez, agradeció al dirigente palestino que siga trabajando “duramente para implantar una visión para un estado palestino”.
A la reunión en Annapolis fueron invitados alrededor de 40 países, entre ellos Siria y Arabia Saudí.
El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio anunció el domingo la participación de Siria en la cumbre de Annapolis, donde se tratará el tema de los Altos del Golán, que para Damasco era condición imprescindible para asistir.
La delegación siria estará encabezada por el viceministro de Exteriores, Faisal Miqdad.
Ayer los líderes estadounidense, palestino e israelí, reconocieron las dificultades que aún quedan por delante para lograr un acuerdo de paz para la agitada región.
El primer ministro de Israel subrayó que el apoyo internacional “es muy importante para nosotros” y que ese respaldo puede marcar una diferencia.
“Espero que sirva para lanzar un proceso serio de negociación entre nosotros y los palestinos. Esto va a ser un proceso bilateral, pero el apoyo internacional es muy importante para nosotros”, dijo Olmert.
A su vez, el presidente de la Autoridad Palestina apuntó la necesidad de que en el encuentro se traten temas importantes sobre el Estado Palestino y otros temas que en ocasiones anteriores han condenado al fracaso a otras reuniones.
“Tenemos una gran esperanza en que esta conferencia abra un estatus permanente de negociación sobre temas que pueden llevar a un acuerdo de paz entre los israelíes y los palestinos. Esta es una gran iniciativa y necesitamos un esfuerzo continuado” para lograr los objetivos de paz, dijo Abás.
El portavoz del Departamento de Estado, Sean McComarck, subrayó hoy que ambas partes están “convergiendo” para llegar a un documento final y que la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, tiene previsto reunirse esta tarde con ambas partes y, previamente, con el Cuarteto de Madrid.
El Cuarteto de Madrid, formado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea (UE) y la ONU, reclamará hoy encargarse de definir el mecanismo de vigilancia del calendario de negociaciones que surja de la Conferencia de Paz de Oriente Medio, indicó a Efe la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner.
Para la comisaria, el solo hecho de que en Annapolis se vaya a celebrar la conferencia, ello ya supone dar “una nueva dinámica” al proceso de paz en Oriente Medio.
La Conferencia de Paz sobre Oriente Medio muestra la decisión estadounidense de retomar las riendas del conflicto palestino-israelí por primera vez desde 2000.
Estados Unidos ha tenido un segundo plano en este conflicto desde julio de 2000, cuando se reunieron el entonces primer ministro israelí, Ehud Barak, y el presidente palestino, Yaser Arafat, bajo los auspicios del entonces presidente Bill Clinton.
Ahora, vuelve a presentarse ante el escenario mundial como anfitrión de un gran encuentro sobre el problema.
La reunión de hace siete años en Camp David concluyó sin acuerdo, principalmente por las discrepancias sobre la soberanía de Jerusalén y el regreso de los refugiados palestinos.

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