Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 29 Noviembre, 2011


TROTANDO MUNDOS
Conduciendo al Abismo

¿Qué será lo que no entienden nuestros dirigentes políticos de la crisis mundial? ¿Por qué es que hablan con un idioma y un lenguaje corporal que la ignora, como sí nada tuviera que ver con nosotros? ¿Es que el descomunal costo de los bonos españoles e italianos no presagia nada? ¿No realizan el enorme peligro que se cierne sobre nosotros sí llegara a colapsar el euro, algo que podría suceder a juzgar por la mala respuesta que tuvieron los bonos alemanes, los más sólidos de la eurozona?
¿Es que alguien cree que los primos del norte, tan complicados como la Unión Europea, nos vendrán a salvar? ¿Qué nos podrían salvar, cuando no se pueden salvar ni ellos mismos?
Grecia anuncia que las millonadas que le han inyectado alcanzan hasta el 30 de noviembre, fecha en que ya no tendrá más plata; otra vez. Sí Nokia Siemens, una sola de las grandes empresas europeas poderosas anuncia 17.000 despidos para sobrevivir, podemos imaginar el 20% de desocupación española moviéndose cómodamente a través de toda la Unión Europea. ¿No habrán oído hablar de “contagion”?
En este orden de cosas: gasto público desmedido, desperdicio, corrupción y presupuestos sub-ejecutados igual déficit e insuficiencia de recursos para financiar el presupuesto; esto lleva al aumento de impuestos y la reducción de la inversión nueva; agréguese desempleo en la existente y vuelva la rueda a comenzar. Entre más cambia la historia más se queda igual. ¿Ven el peligroso parecido?
Por ningún lado se habla de contención del gasto, de poner la desordenadísima casa en orden, salvo que admitamos que unos gestos olímpicos, previos a anunciar los nuevos impuestos, fueron algo más que eso- gestos. Tampoco se habla de reducir el presupuesto de las instituciones públicas que lo sub-ejecuten, al nivel de lo que lograron el año previo (en Costa Rica ni se notaría), como hacen en Suiza y otros países ordenados. Ni de perseguir la corrupción, pues esos casos no caminan. Y por politiquería se sigue exonerando de impuesto sobre la renta a un sector muy importante de la economía- las cooperativas con fines de lucro- pero esto es harina de otro costal.
Más grave e injusto aún es que se niegan a investigar la realidad de nuestro subsuelo, los yacimientos de gas y petróleo que con algún grado de certeza se sabe que existen. ¡Gas y petróleo que nos rebajarían la cuenta extranjera más alta que tenemos!
Tampoco se puede explotar el oro porque, como perros del hortelano, preferimos perder todos a dejar que alguien más gane. Una exagerada vocación ambientalista, que no le va a dar de comer al pueblo, aplicada irrestrictamente en detrimento de los seres humanos. Nadie se toma el trabajo de conciliarla con la actividad productiva para hacerla compatible con programas vigilados de desarrollo de los recursos naturales, como en Noruega y otros países. ¿Y la pobreza? Para esa más impuestos y, sí no alcanzan, hambre.

La tan cacareada recuperación local no solo no se ha dado, sino que comparada con la de otros países y regiones, se quedó rezagada. ¿Qué tan difícil es entender que una economía en esas condiciones no aguanta más impuestos?
Qué pereza que un tema tan árido tenga que ser objeto de un interminable debate con sordos.

Lic. Humberto Pacheco A., M.C.L.
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