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Domingo, 16 de diciembre de 2018



GESTIÓN DE TALENTO


Componentes clave tras un sistema de gestión del desempeño exitoso. ¿Cómo hacer más con menos?

Factor Humano [email protected] | Miércoles 28 junio, 2017

Shutterstock/La República


Más allá de una evaluación del personal o un proceso disciplinario, la gestión del desempeño es una herramienta estratégica para poder identificar y retener el talento, mejorar la comunicación organizacional y favorecer el desarrollo constante de los colaboradores, a partir de objetivos y metas específicas.

Las empresas se encuentran cada día más presionadas para tener una mayor eficiencia y eficacia en la ejecución de la estrategia de su negocio. Es un gran desafío mantenerse vigentes y competitivos en un mercado altamente cambiante. Ante este reto, se pone en relevancia la gestión del desempeño sin importar el tamaño o la fase de desarrollo en la que se encuentra una empresa.

Dicha gestión se basa en una serie de resultados reales para la empresa: apuntar hacia las fortalezas y las áreas de mejora con el objetivo de agregar valor a la organización, promover la mejora del rendimiento en el trabajo colectivo e individual y estimular el desarrollo de habilidades del talento, obteniendo como consecuencia un aumento en el rendimiento del negocio.

Un buen sistema de gestión del desempeño se encuentra alineado con la estrategia general del negocio y la continua transformación del trabajo. Es por esto que no existe una única receta para crear el sistema. Para ello debemos tomar en cuenta una serie de factores particulares a cada organización y reevaluarlos con una periodicidad constante.

No obstante, cabe destacar ciertos componentes clave que se deben considerar a la hora de generar un sistema de gestión del desempeño exitoso:

1. Defina objetivos y metas inteligentes.

Sea específico sobre lo que quiere lograr en el futuro. Establezca objetivos medibles, que se puedan traducir en números. Plantee objetivos que realmente se puedan lograr en un futuro no muy lejano, deben ser alcanzables. Asegúrese de que sean relevantes, alineados con la misión, visión y el propósito estratégico de la organización. Defina un tiempo específico para lograr la meta.

2. Aplique la metodología de indagación apreciativa.

En lugar de tratar de corregir lo que no funciona, céntrese en crear más ocasiones de desempeño a partir de las fortalezas presentes. Esto se puede presentar como un desafío, sin embargo, a la larga se podrá construir una cultura apreciativa y de aprendizaje colectivo.

3. Vea los logros con mayor objetividad.

Si bien no es posible evitar grados de subjetividad, podemos buscar una mayor consistencia en la evaluación de los logros del otro. En lugar de indagar sobre lo que las personas piensan sobre sus miembros de equipo, indaguemos sobre las propias futuras acciones con respecto a la otra persona.

4. Reconozca los logros.

El reconocimiento es un reforzador positivo que afianza los comportamientos y las acciones deseadas por la organización. Ayuda a mejorar la satisfacción de los colaboradores, por ende, mejorando la productividad de la organización.

5. Comunique e involucre a sus colaboradores en la creación del sistema de gestión del desempeño.

Si los colaboradores no conocen los objetivos y las metas que se esperan alcanzar, así como cuál es su rol al interior de la organización para ayudar a conseguirlos, estos no podrán hacerse responsables sobre su propio desempeño.

6. Invierta en el desarrollo de sus colaboradores.

¿El talento que tengo en la organización sabe cómo alcanzar aquello que le estoy exigiendo? Si no lo sabe, ¿tiene el potencial para llegar a saberlo, puede? Mantenga un enfoque de aprendizaje constante.

7. Utilice el apoyo de las nuevas tecnologías de datos.

Existe una serie de herramientas tecnológicas que facilitan la gestión del desempeño, desde las técnicas de gamificación para el aprendizaje o los procesos de evaluación, plataformas de uso cotidiano para brindar retroalimentación inmediata, hasta el análisis de datos que nos pueden ayudar a crear modelos predictivos a partir de ciertos datos obtenidos.

8. Brinde un constante mantenimiento al sistema.

Recuerde que lo único constante es el cambio. Para asegurar la continuidad operativa, analice y mejore continuamente el sistema, incrementando el valor que este agrega a las personas involucradas. El objetivo es que cada vez sea más preciso, ágil, oportuno, confiable y sencillo.

Autora: María José Gavilán