¿Cómo lograr una ciudad sostenible?
Infraestructura y convivencia entre las personas dentro de una ciudad son parte de los rasgos distintivos de un lugar sostenible. Shutterstock/La República
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Tecnología, edificios inteligentes, sistemas de ahorro de energía, son algunas ideas que nos vienen a la mente cuando escuchamos el término ciudades sostenibles; sin embargo, su concepto abarca mucho más allá del sector construcción.
Una ciudad sostenible no es aquella que cuenta con la infraestructura adecuada, sino la que además de esto ha logrado que todos los actores de la sociedad se integren para aumentar la productividad y mejorar la calidad de vida sin sacrificar el bienestar del planeta.{l1}japon_inaugura_primera_ciudad_sostenible{/l1}
“Existe un principio que el ser humano aún no logra interiorizar, la naturaleza no genera residuos, lo que es desecho para un reino es aprovechado por otro. Las hormigas cuentan con sistemas sociológicos muy complejos. Vale la pena plantearse cómo podemos nosotros aprovechar todo”, comentó Kenneth Ochoa, ingeniero ambiental de la Universidad El Bosque, de Colombia.
Una ciudad sostenible cuenta con varios elementos para ser considerada como tal, por ejemplo infraestructura y conocimientos blandos, según Ana Quirós, presidenta del Consejo de Construcción Verde de Costa Rica (GBC-CR).
El primero comprende no solo los sistemas de soporte a las edificaciones, sino además calles, parques, sistemas de tratamiento y abastecimiento de energía, entre otros. Un tema importante es la movilidad.
También incluye la ergonomía en las oficinas, no solo su eficiencia energética, sino el que contemple condiciones adecuadas para los trabajadores, aportando a su calidad de vida y a una mayor competitividad, tales como iluminación o ventilación natural.
Por su parte, los conocimientos blandos se refiere propiamente a los estilos de vida de la sociedad, al cómo se aprovecha la infraestructura, a la forma en que la población demanda o no de esta.
En este apartado entran en juego la información que posea la sociedad, las campañas de educación y las interfaces que hacen operativo cualquier sistema logrando mayor competitividad,
Igualmente, una ciudad sostenible está estrechamente ligada a impactar positivamente en las tres dimensiones del desarrollo sostenible: la social, la económica y la ambiental.
Con la parte social, se pretende cerrar las brechas de inclusión y pobreza, mejorar el acceso de la población a todas las oportunidades de desarrollo para poblaciones vulnerables como refugiados, personas con discapacidad. Además, abarca temas de igualdad de género.
En cuanto a la dimensión económica, uno de los temas de mayor relevancia es la competitividad que implica redefinir el rol del sector privado comprometido con el desarrollo sostenible, la innovación en productos y servicios que favorezcan al ambiente, comprende iniciativas relacionadas con el fomento de encadenamientos responsables por parte de las empresas líderes. Esto forma parte, además de las prácticas justas de operación derivadas de la norma ISO 26000.
La ambiental implica todas las acciones que se propongan con el fin de mitigar la huella ambiental y de potencializar aquellas consecuencias positivas para el ambiente, tales como la sustitución de materias primas por otras con menor impacto, el reciclaje y la reducción, entre otras iniciativas.



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