David Gutierrez

Enviar
Martes 13 Noviembre, 2012

Como país tenemos que focalizar todos aquellos aspectos que permitan mejorar las posiciones en los rankings, ya que estos cada vez adquieren más fuerza para la toma de decisiones de inversión


¿Cómo competir por atraer inversión?

Hoy más que nunca, los países, e incluso estados dentro de estos, compiten por atraer inversionistas que instalen plantas de manufactura y centros de servicios.
La crisis económica ha obligado a muchas naciones a reinventarse y las agencias de promoción de inversiones correspondientes tienen campañas informativas muy agresivas acerca de los beneficios para inversionistas en esas jurisdicciones. Los anuncios se publican en periódicos internacionales de negocios, en prestigiosos canales internacionales de televisión y, desde luego, en Internet.
En casi todas estas promociones se mencionan como ventajas de un país la cercanía a los principales mercados, estabilidad económica y política, seguridad jurídica, protección a inversiones, ambiente favorable para los negocios, apertura comercial, e infraestructura, que incluye carreteras, puertos y aeropuertos eficientes y seguros.
Cabe destacar que con mayor frecuencia los países fundamentan esta búsqueda de inversiones en prestigiosos rankings y mediciones como el Doing Business del Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, el Indice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, el reporte de Business Environment de la revista The Economist, el Indice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial y el Indice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional.
Desde hace varias décadas Costa Rica es reconocida como un exitoso modelo de atracción de inversiones y apertura comercial. A pesar de ser una economía pequeña, con poca población y escasos recursos minerales, hemos aprovechado bien nuestras ventajas competitivas para atraer a empresas de primer orden mundial.
Algunas de las ventajas son nuestra excelente ubicación geográfica, estabilidad política y económica, seguridad, mano de obra altamente calificada y, en general, la calidad de vida.
Sin embargo, las posiciones de Costa Rica en los diferentes rankings de importancia son variables.
En el Indice de Desarrollo Humano pasamos del puesto 31 en 1996 al 69 en 2011. En el Doing Business las noticias son más alentadoras ya que pasaremos del lugar 122 este año al 110 en 2013, pero todavía estamos muy por abajo del promedio latinoamericano (95). En el Reporte de Competitividad Mundial del FEM, subimos del puesto 61 en 2011 al 57 en 2012.
¿En cuáles factores debemos concentrarnos? Como país tenemos que focalizar todos aquellos aspectos que permitan mejorar las posiciones en los rankings, ya que estos cada vez adquieren más fuerza para la toma de decisiones de inversión.
Además es importante analizar cuáles ventajas como país son una herencia de muchos años atrás y cuáles se gestaron recientemente. ¿Estamos viviendo hoy de exitosas decisiones de ayer? ¿En qué debemos trabajar más fuerte?
Tenemos todas las condiciones para competir y convertirnos en la mejor opción para los inversionistas.
Por eso, es urgente que los políticos escuchen las demandas del sector empresarial, que lidera la generación de empleo y bienestar: más y mejor infraestructura, verdadera seguridad jurídica, simplificación de trámites y agilizar la toma de decisiones, sobretodo en la Asamblea Legislativa.

David Gutiérrez
[email protected]