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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



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¿Cómo afecta el Brexit a los viajeros?

Bloomberg | Lunes 27 junio, 2016



Las consecuencias de la elección del Reino Unido de dejar la Unión Europea (UE) tendrán un mayor alcance de lo previsto. Dado que Londres es la puerta más grande de entrada a Europa, la separación podría crear una tormenta de regulaciones, desde migración hasta las aerolíneas.

Algunas consideraciones que los viajeros deberían tener próximamente son:
Volar por Heathrow puede sentirse más como pasar por JFK, no en el buen sentido: Los viajeros internacionales que pasan por el aeropuerto JFK en Nueva York, se quejan de filas de migración de cuatro horas (promedio de espera en fines de semana). En Heathrow, aeropuerto de Londres, se mueven mucho más rápido debido a que los ciudadanos de la UE entran por una línea exclusiva y sin restricciones. Debido al Brexit, esos ciudadanos van a tener que unirse al resto de los pasajeros.
Por otro lado, viajar en tren no debería de cambiar: Si se viaja por el túnel entre Londres y París, se pasa por migración en el Reino Unido y Francia (como funciona actualmente) y no hay razón por la cual debería de cambiar, asegura Luke Petherbridge, director de asuntos públicos de la Asociación de Agentes de Viajes Británicos (ABTA), por sus siglas en inglés.
Viajar a Europa podría ser más barato: Para los viajeros internacionales que visiten el Reino Unido esto se traducirá en tipos de cambio preferenciales y vacaciones más accesibles. Para agravar la situación, está el hecho de que los ciudadanos de la Unión Europea reducirán sus visitas frecuentes a Inglaterra; el sitio de reservas en línea TravelZoo realizó una encuesta que reveló que 1 de cada 3 europeos se verían menos atraídos a viajar al Reino Unido si este no fuera parte de la UE.
Será más difícil encontrar tarifas aéreas asequibles: Conforme a la legislación Cielo Europeo Único, cualquier aerolínea basada en la UE tiene el derecho garantizado de operar libremente a lo largo del continente. Es por eso que Norwegian Air decidió poner sus oficinas centrales en Irlanda, dentro de las fronteras de la UE. Con el Brexit estas aerolíneas, incluyendo British Airways, EasyJet y RyanAir (basadas en Londres, Luton y Dublín, respectivamente) tendrán que renegociar sus acuerdos bilaterales con la Unión Europea para continuar viajando entre el Reino Unido y el resto de Europa.