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Quito amenaza con imponer restricciones al comercio con su vecino
Colombia y Ecuador congelan reanudación de lazos diplomáticos

Mediación de la OEA y de Jimmy Carter, expresidentes de EE.UU. no han solucionado conflicto

Bogotá
EFE

Colombia y Ecuador pusieron en el congelador la reanudación de sus relaciones diplomáticas e incluso Quito amenazó ayer con imponer restricciones comerciales, en un nuevo capítulo de una crisis que Nicaragua ayuda a avivar.
La crisis diplomática desatada en marzo tras la incursión militar colombiana en suelo ecuatoriano, en la que murieron 26 personas, entre ellas el “número dos” de las FARC, “Raúl Reyes”, no ha podido solucionarse, pese a la media
ción de la OEA y el Centro Carter.
El canciller colombiano, Fernando Araújo, dijo ayer le preocupan los insultos del Gobierno de Ecuador hacia su país y que por ello se decidió postergar el restablecimiento de lazos a nivel de encargados de negocios, como lo habían acordado con el Centro Carter.
Las recientes declaraciones
del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en las que critica el Plan Colombia y al Gobierno de Álvaro Uribe, “cierran los espacios para poder seguir avanzando” en el restablecimiento de las relaciones, apuntó.
Por el momento, indicó, “queda pospuesto porque en ese ambiente uno no puede reanudar las relaciones en medio de insultos”.
El ministro recordó que Uribe había acordado con el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter “restablecer las relaciones diplomáticas con Ecuador a nivel de encargados de negocios” y que, además, se había convenido con la cancillería ecuatoriana “hacer esas diligencias del canje de notas durante esta semana”.
El Gobierno de Uribe decidió congelar la reanudación de los lazos después de que Correa reiterara, en entrevista con un diario argentino, sus acusaciones a Colombia y Estados Unidos por la incursión de tropas colombianas en Ecuador el 1 de marzo pasado.
En respuesta, Ecuador también postergó indefinidamente la reanudación de las relaciones diplomáticas con Colombia e in
cluso amenazó con aplicar restricciones comerciales si los lazos entre ambos países no mejoran en el futuro.
“Las relaciones comerciales se han mantenido, no han tenido ningún impacto por la tensión de los dos países, el comercio sigue fluyendo, dijo ayer la ministra de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador.
“Sin embargo, eventualmente, no descartaríamos que en el futuro, si las cosas no funcionan bien, poner restricciones”, advirtió.
En tanto, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, instó ayer a Colombia y Ecuador a que retomen el compromiso de restablecer relaciones diplomáticas sin condiciones previas y aseguró que tiene previsto viajar a los dos países para retomar el proceso de diálogo y concretar los mecanismos de cooperación.
La incursión de las tropas colombianas el 1 de marzo a territorio ecuatoriano provocó que Ecuador rompiera dos días después las relaciones con Colombia, que debían ser reanudadas próximamente a nivel de encargados de negocios, gracias a los buenos oficios de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Centro Carter.
La crisis que desató ese bombardeo también llevó a que Nicaragua y Venezuela rompieran relaciones con Colombia a principios de marzo, aunque ambos países atemperaron sus posiciones en la Cumbre del Grupo de Río el pasado 7 de marzo en República Dominicana.
Sin embargo, el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, continuó atacando a Uribe e incluso lo acusó de ser un “terrorista”.
Por eso, Bogotá convocó para ayer un debate de “carácter informativo” contra Ortega en la comisión permanente de la OEA por esas declaraciones “ofensivas” contra el país y los elogios a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucio
narias de Colombia (FARC).
En el debate, el embajador colombiano ante el organismo interamericano, Camilo Ospina, aseguró que el gobernante nicaragüense “protege, promueve y hace apología abiertamente a grupos terroristas”.
Por su parte, el embajador nicaragüense ante la OEA, Dennis Moncada, recordó que la crisis en las relaciones bilaterales tiene su punto de partida en “un acto de agresión al Estado ecuatoriano” planeado por Colombia y respaldado por Estados Unidos.
Por el contrario, las relaciones entre Colombia y Venezuela, que estaban congeladas desde noviembre pasado, cuando Uribe puso fin a la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, con las FARC, y que se rompieron totalmente en marzo, han mejorado en los últimos días e incluso está previsto una reunión de jefes de Estado en julio próximo.
El canciller colombiano aseguró ayer que aunque no hay fecha y lugar de la cita, se avanza en los preparativos y la agenda de la reunión que esperan que “sea durante el mes de julio”.


Visita

El senador republicano y aspirante presidencial estadounidense John McCain afirmó ayer que durante su visita a Colombia de la próxima semana expondrá su apoyo al Tratado de Libre Comercio (TLC) y a la lucha antidrogas de ese país.
“Quiero ir a Colombia, ya que es un aliado vital en nuestra lucha contra el flagelo de las drogas”, dijo McCain durante una rueda de prensa en Riverside (California).
El senador republicano por Arizona destacó la necesidad de apoyar a Colombia, de donde procede la mayoría de la cocaína que se consume en Estados Unidos.
Por motivos de seguridad, el equipo de McCain no precisó la fecha exacta de su visita a Colombia, aunque sí indicó que los gastos del viaje correrán a cuenta del comité de su campaña presidencial.
El viaje de McCain a Colombia y otro que realizó a Canadá la semana pasada forman parte de su estrategia para proyectarse como el candidato con más experiencia internacional de cara a los comicios del próximo 4 de noviembre.
McCain llegará al país suramericano en momentos en que tanto la clase política como los organismos no gubernamentales siguen con gran interés el proceso electoral en Estados Unidos, sobre todo porque de los resultados de los comicios de noviembre dependerán el futuro del TLC y del Plan Colombia.
En una clara señal de continuidad con algunas de las políticas de Washington, el senador republicano ha dejado claro que apoya el TLC y el Plan Colombia para combatir el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
El senador y aspirante presidencial demócrata, Barack Obama, sigue por su parte la línea de su partido al indicar que Colombia debe mostrar más logros en el combate a la impunidad y violencia dirigida contra sindicalistas antes de que el Congreso estadounidense considere la votación del TLC.
En paralelo, la Cámara de Comercio de Estados Unidos renovó ayer su llamado a que el Congreso ratifique cuanto antes el TLC con Colombia, con el argumento de que generará más empleos en ese país.
Esa cámara, que aglutina a más de tres millones de negocios, destacó las resoluciones a favor del TLC presentadas el lunes por la Conferencia de Alcaldes, que agrupa a 1.139 corregidores, y el Consejo Estadounidense de Asuntos Legislativos (ALEC, en inglés), que integra a legisladores estatales.
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