Colapso vial impulsa educación 100% virtual
"La preparación de un curso virtual es más compleja que la de uno presencial, ya que demanda un mayor involucramiento de docentes, directores, asistentes, técnicos informáticos", aseguró Peter Guevara, de Ulacit. Esteban Monge/La República
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RESUMEN EJECUTIVO


Tal y como se hace con la telemedicina y con el teletrabajo, cada vez más universidades ofrecen cursos virtuales e incluso carreras, que brindan la opción al estudiante de personarse al campus solo para retirar su título.
Cuestiones de trabajo, vivir en una zona rural o estar a cargo del hogar y familia, son muchas de las razones que dificultan los estudios superiores de las personas.
Esto se traduce en beneficios como: flexibilidad de horario, ahorros de tiempo y dinero que conllevaban traslados hasta un campus.

Ante este panorama, universidades privadas como la San Marcos, Ulacit, Latina y UAM facilitan el aprendizaje por medio de cursos libres, especializaciones y carreras 100% virtuales.

En el caso de la Universidad San Marcos, las carreras de administración de empresas y la de contaduría pública están avaladas por el Conesup para que se den 100% virtuales.

Debido al auge, en el mediano plazo esperan agregar las licenciaturas en docencia y en mercadeo, y carreras de ingeniería industrial y sistemas.

Actualmente posee una población estudiantil de unas 500 personas y cuenta con unos 80 profesores capacitados.

“Durante 15 semanas el estudiante desarrolla actividades en línea, que son parte del programa académico como si viniera a la universidad, realiza lecturas, ve videos y participa en chats, mapas conceptuales. Los cursos virtuales tienen un tutor virtual, que está en línea para cuando el estudiante tiene dudas y para dar seguimiento a sus avances”, detalló Henry Rodríguez, rector de la Universidad San Marcos.

Esta modalidad permite una relación más directa y personalizada entre profesor y estudiante, que la que se da en una clase donde participan 20 o más personas.

El alumno no necesariamente debe estar conectado a Internet para salir adelante con el curso, sino solo para bajar material o subir respuestas de actividades que se le solicitan. Y en cuanto a la evaluación es acumulativa, si cumplió o no con esas actividades.

Por otra parte, hay un equipo de seguimiento que verifica que tanto el estudiante como el profesor cumplan con el cronograma. Si algún estudiante está rezagado, lo apoyan.

En cuanto a precios, en la Universidad San Marcos afirman que estas carreras virtuales son hasta un 20% más baratas que las presenciales.

Por su parte, la Ulacit ofrece especializaciones ejecutivas 100% virtuales que tienen una duración de entre cinco y seis meses, o maestrías virtuales de un año de duración.

Estos programas están dirigidos a ejecutivos, gerentes, emprendedores y profesionales y sus costos son similares a los cursos presenciales.

Por ejemplo, la maestría en administración de empresas tiene un costo de unos $6.500 tanto en presencial como en virtual. Mientras que las especializaciones ejecutivas virtuales cuestan $1.975.

“Se tiene la creencia de que la modalidad virtual o e-learning es supuestamente menos costosa que la presencial por motivos de logística o recursos involucrados. Sin embargo, la realidad es que es mucho más compleja que la presencial”, advirtió Peter Guevara, director de los programas ejecutivos 100% virtuales de Ulacit.

En la Universidad Latina ofrecen el MBA en los énfasis de mercadeo y recursos humanos, que comparte modalidad periódica, duración y precio de la maestría regular.

Además, los técnicos en desarrollo de turismo sostenible y en computación en la nube y base de datos.

“La universidad ha invertido en tecnologías de información y comunicación, para la mediación pedagógica entre el personal docente y sus estudiantes, por medio de laboratorios, simuladores, bibliotecas digitales, software, plataformas virtuales”, detalló Rosa Monge, rectora de Universidad Latina.

Por su parte, la UAM posee en su oferta virtual cursos libres, grados, posgrados y carreras técnicas que se desarrollan entre cinco y seis semanas.

“Los estudiantes que cursan carreras con programas virtuales son evaluados con la rigurosidad con la que se trabaja en un centro de educación superior”, señaló Luis Diego Guillén, vicerrector de UAM.


EDUCACIÓN VIRTUAL


El estudiante que matricule en una modalidad virtual no solo puede tener una clase más personalizada, sino que podría significarle un ahorro. Además, tendrá beneficios como:

  • Atender las clases a pesar de que las ciudades estén colapsadas
  • Flexibilidad de horario para llevar clases, hacer trabajos y exámenes. O para ajustarlo de acuerdo con responsabilidades laborales y estudios
  • No requiere inversión económica o de tiempo para desplazarse

 


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