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El debate de los plaguicidas
Un estudio reciente dice que las fumigaciones afectan la salud de habitantes cercanos a plantaciones de banano; la Comisión Ambiental Bananera afirma que ya ha tomado medidas

Costa Rica es el tercer exportador de banano en el mundo, generando empleo a muchos costarricenses. Sin embargo, las fumigaciones en las plantaciones podrían estar afectando su salud y la de su familia.
Alergias y problemas respiratorios son de las consecuencias más graves, según un estudio realizado entre 2009 y 2011 en Talamanca por el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional.
La investigación llamada “Exposición a plaguicidas y salud de niños y niñas en comunidades cercanas a plantaciones de banano y plátano en Talamanca” mostró sus resultados en dos artículos y resta uno por publicar.
La Comisión Ambiental Bananera afirma que tuvo acceso a la primera publicación llamada “Uso de plaguicidas en la producción de banano y plátano, y la percepción de riesgo en actores sociales en Talamanca”, y que ya ha tomado medidas para erradicar los posibles daños, según el ingeniero Sergio Laprade, su director.
“En dicha investigación no se demuestra causalidad, pero como parte de nuestra responsabilidad, ejecutamos una serie de acciones”, explicó Laprade.
El estudio valoró las comunidades de Shiroles y Daytonia, dedicadas al cultivo de banano y plátano respectivamente.
En Daytonia, según el IRET, las plantaciones están cerca de los hogares, sin barreras naturales que amortigüen la exposición a las fumigaciones. Shiroles estaría más alejada, pero la comunidad se expone por su trabajo.
En 2009, cerca de 35 mil trabajadores del área se expusieron a la mitad de los plaguicidas importados al país, dijo Douglas Barraza, uno de los directores del estudio e investigador del IRET-UNA.
La población infantil fue observada, y se detectaron niveles de plaguicidas en su orina, según Barraza, y se observan artículos en los hogares aledaños a las plantaciones de un color amarillo al terminar de fumigar.
Existen leyes que regulan las fumigaciones y propuestas para utilizar plaguicidas más amigables con el ambiente, dijo Shirley Soto, directora de Gestión Ambiental del Ministerio de Ambiente.
La Ley Orgánica del Ambiente dispone que antes de incluir un nuevo plaguicida se evalúa su impacto ambiental.
Además, el Ministerio impulsa el “Proyecto para la reducción del escurrimiento de plaguicidas al mar Caribe”, que pretende mejorar las condiciones del control de plagas en la zona.

María Fernanda Cisneros
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