Enviar

Arte nacido de desechos

Un escultor nacional utiliza como materia prima piezas sobre todo metálicas sin aparente utilidad
Lo que para cualquiera puede ser simple basura, para Henry Chacón es la materia prima que da vida a sus creaciones, y es que este escultor costarricense basa su trabajo en lo que él llama “desechos urbanos”.
Desde hace casi 30 años, se dedica a reutilizar piezas de metal, madera y hasta piedras, convirtiéndolas en obras de arte, logrando así dar una segunda vida a la basura y generando “arte en armonía con la naturaleza”.
Dentro de su colección, de más de 500 esculturas, destacan figuras humanas, animales, barcos, trenes, motocicletas y automóviles antiguos.
El reto es que unos trozos de chatarra sean capaces de adquirir un lenguaje propio que transmita sentimientos. “La materia prima es la que al final me ayuda a determinar el tipo de escultura que puedo realizar”, comentó Chacón.
Los materiales principalmente son obtenidos de talleres mecánicos, de ahí toma tornillos, piezas de autos, motos o bicicletas o latas. “Esto no es asunto de saber soldar, si bien así fue como empecé, no es solo esto, hay que tener las ideas claras, es un talento que Dios me dio”, explicó.
El artista asegura que sus obras nunca serán iguales, pues los materiales con los que las fabrica son únicos, y difícilmente encontrará las mismas piezas.
Ha expuesto anteriormente en la Galería AMIR, Hotel San José Palacio, Plaza de la Cultura, Plaza de la Soledad, Galería Lázaro, Galería 11-12 (Plaza Itskatzú).
Además sus obras han sido adquiridas por coleccionistas en países como Estados Unidos, Venezuela, Panamá, Australia, Alemania, España, Japón, Grecia y México.
Actualmente tiene varias piezas en una exposición abierta al público en el Hotel Ave del Paraíso en San Pedro.
Y pronto tendrá una muestra en el Festival Internacional “Arte Hoy Feria” del 8 al 12 de diciembre en Avenida Escazú.

Teclado sin electricidad
Los teclados inalámbricos son cada vez más comunes, pero como no están conectados a la computadora, necesitan baterías para funcionar.
El nuevo teclado Logitech K750 ofrece una alternativa para quienes además de buscar la comodidad de un inalámbrico quieren ayudar al medio ambiente: en la parte superior tiene dos receptores de luz tanto natural como artificial que permiten acumular energía, sin necesidad de recarga durante cuatro meses.
El teclado incluye una aplicación para saber cuánta luz está recibiendo el dispositivo y el tiempo de uso que queda hasta la próxima carga. Aunque se utilice con baja luz, recibirá carga constantemente.
No resulta compatible con todos los productos Mac, pues no tiene el sistema operativo de la famosa “manzana”.
Este teclado, que consume cuatro veces menos energía que uno inalámbrico normal, puede conseguirse por $79,99 en el sitio www.logitech.com.

Sofía Ramírez
[email protected]
Ver comentarios