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La guerra que ganó Steve Jobs

Adobe abandona su formato Flash y ya no habrá diferencias entre el iPad y otras tabletas

Esta noticia no hubiera tenido ninguna importancia si no fuera porque cada vez más gente se está comprando una tableta o un celular inteligente. Y porque esa decisión viene acompañada de una duda: ¿tiene el equipo que voy a adquirir la posibilidad de ver vídeos en el formato Flash? ¿Pagaré esta enorme cantidad de billetes para tener un dispositivo con el cual me pierdo gran parte del contenido multimedia de la Web?
La noticia, que se conoció la semana pasada, es que la empresa Adobe decidió dejar de desarrollar su sistema Flash para equipos móviles, y que apostará a su hasta la semana pasada competidor: el formato HTML5.
Esto significa que, de ahora en adelante, los sitios con material multimedia deberán estar hechos en HTML5 si quieren ser vistos por los usuarios de todos los equipos móviles.
A esta altura conviene repasar un poco la historia. El formato Flash, de Adobe, fue fundamental para que se popularizara la Internet multimedia, a principios de la década pasada, cuando empezaban a explotar los accesos de banda ancha.
Hasta ese momento, para ver los vídeos se requerían programas especiales, muy “pesados” y difíciles de usar. Flash hizo todo mucho más dinámico, al incorporarse a la programación de las páginas web e integrar material multimedia.
Todo venía viento en popa para Adobe, hasta que Apple lanzó su iPad y decidió impedir que tanto la tableta como el iPhone ejecuten sitios hechos con Flash. “Flash es una bola de espagueti de tecnología que tiene un rendimiento pésimo, y problemas de seguridad realmente malos”, habría dicho Steve Jobs en esa época, según su biógrafo Walter Isaacson.
Más allá de lo fuerte o no de las palabras, lo cierto es que Apple aseguraba que tomó esa decisión porque Flash le consume mucho recurso al procesador de un equipo, y esto hace que baje el rendimiento de la batería, elemento central para una buena experiencia móvil.
En una carta pública, Steve Jobs decía por entonces que Flash era un gran producto… pero para la PC. Para la era “post-PC” (como le gusta llamar a la actual tendencia a consumir equipos móviles conectados a Internet), lo mejor es el formato HTML5.
Después Apple se jugó a vender sus iPad y sus iPhone aun sin la posibilidad de que los usuarios vieran buena parte de los vídeos y sitios de la Web. La competencia salió entonces a publicitar que sus productos sí permitían ver Flash (todos los equipos con Android). Aun así, las ventas de los equipos de Apple superaban (y superan) por gran distancia a los de Android.
Como consecuencia, cada vez más desarrolladores de sitios empezaron a programar tanto para Flash como para HTML5 (para no perderse ninguna audiencia), y así hoy quien se compra un producto de Apple casi no siente diferencia con respecto a los otros.
La noticia de la semana pasada no fue más que la confirmación de que la guerra, aun después de muerto, la ganó Steve Jobs.

Ricardo Braginski
[email protected]



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