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El vendaval Netflix llega a Latinoamérica

El exitoso servicio de películas y series online arrancará este año en la región.

La clave del asunto es que ahora la tecnología lo permite. La combinación entre conexiones de Internet cada vez más poderosas que llegan a los hogares con una tecnología de “streaming” (transmisión de audio y video en tiempo real a través de la Web) cada vez más eficiente hace que los “videoclubes” en línea ya sean una realidad.
Distintos “jugadores” alrededor del mundo (desde grandes compañías hasta pequeños emprendedores) ya ofrecen películas y series de televisión para ver directamente desde Internet. Así, en “vivo y en directo” como se decía en la televisión tradicional.
Pero hay una empresa estadounidense que parece predestinada a llevarse la mayor tajada del negocio. Su nombre es Netflix, y el mes pasado hizo fuerte ruido cuando anunció que durante este año llegará a toda América Latina, con programación en español, inglés y portugués.
Que Internet está cambiando la forma que miramos televisión no es ninguna novedad. Cada vez más gente se acostumbra a mirar el programa o la serie que quiere en el momento que desea, sin estar “atado” a un sistema de programación fijo. Los videos de Youtube ya son mirados por 2 mil millones de personas por día, por ejemplo. Pero esta noticia viene a recordarnos que la movida, a nivel de programación televisiva, viene bien en serio.
Algunos datos: Netflix empezó en 2007 siendo, en los Estados Unidos, un competidor de la cadena de videoclubes Blockbuster; pero con una modalidad especial: enviaba por correo el DVD a sus suscriptores. Hasta allí la competencia entre los dos venía pareja, hasta que Netflix lanzó su servicio de películas online en tiempo real. Y fue un boom.
Hoy ya tiene 27 millones de abonados, entre los Estados Unidos y el Canadá, que pagan $8 por mes para acceder a un catálogo de más de 100 mil títulos. Y es señalado como el responsable de la debacle final de Blockbuster, que el año pasado debió cerrar definitivamente sus persianas.
La llegada de Netflix se espera en nuestra región como la de un vendaval, que viene a sacudir todo el mercado de la transmisión televisiva y de películas. Quienes más le temen son, claro, los videoclubes tradicionales, para los que puede significar el tiro de gracia. Pero, además, también miran con recelo los canales de televisión (sobre todo los sistemas de tevé paga por cable y satélite) y otros servicios similares que fueron surgiendo durante estos años en Internet.
También se suman a la pelea sistemas de televisión online provenientes de las empresas tecnológicas, como GoogleTV o AppleTV (por ahora, solo en los Estados Unidos), y los fabricantes de televisores “inteligentes”, que ofrecen sus propias aplicaciones para conectarse a contenido televisivo a través de Internet.
Netflix cuenta actualmente en los Estados Unidos con más abonados que Comcast, el mayor operador de cable de ese país. Por eso, las principales cadenas estadounidenses impulsan allí un servicio similar, llamado Hulu, que ahora es pretendido por Apple. Mientras ponen a punto su sistema de vídeo bajo demanda, conocido en la jerga como VOD (por su sigla en inglés), que permite que los abonados vean películas y series, a través del cable, en el momento que quieren.
La tecnología ya lo permite y será Netflix o cualquier otro. A preparar entonces la computadora, el televisor o el equipo donde uno que quiera conectar Internet. Que la función ya está por comenzar.


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