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Estadounidenses no quieren correr la suerte de europeos

El 16,8% de los estadounidenses de entre 16 y 24 años carecía de empleo en agosto

Cinzia Oliva podría ser la peor pesadilla de Devon Wright, por más que la mujer italiana y el hombre estadounidense no se conocen.
Oliva, que tiene 35 años, no ha conseguido un empleo de todo el año desde que egresó de la Universidad de Nápoles con un título en arte hace 12 años, y ahora trabaja en un bar cerca de Roma. Wright, de 22 años, que se graduó en historia en el Middlebury College de Vermont hace cuatro meses, volvió a la casa de sus padres en Queens, Nueva York, porque no tiene empleo.
“Sabía que sería difícil, pero pensé que a esta altura ya tendría trabajo”, dijo Wright, que empezó a buscar empleo en abril y dice que ya perdió la cuenta de cuántas solicitudes envió. “Todos los lugares donde me presento dicen que quieren experiencia previa, ¿pero cómo se supone que voy a tener experiencia si no consigo un empleo?”.
Ahora ha postergado sus aspiraciones de trabajar como profesional y busca empleo como vendedor de libros o cocinero.
El presidente de la Reserva Federal, Ben S. Bernanke, dijo el mes pasado que la persistencia del elevado desempleo causa “gran sufrimiento”, por más que manifestó su confianza en que el índice de desempleo terminará por volver al nivel anterior a la recesión, como ha pasado en ocasiones anteriores.
La situación es especialmente grave entre los estadounidenses más jóvenes, que enfrentan un desempleo de, o por encima de, un 16% en el periodo más prolongado de la época posterior a la Segunda Guerra Mundial.
El 16,8% de los estadounidenses de entre 16 y 24 años carecía de empleo en agosto, lo que supone 42 meses de desempleo por encima del 16%. Solo en 1975 y en 1981-1983 ese grupo de edad tuvo tan malas perspectivas de empleo, y esos periodos duraron ocho y 23 meses respectivamente.

Bloomberg News
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