Logo La República

Sábado, 17 de noviembre de 2018



NACIONALES


Cierres castigan a presidentes

Fabio Parreaguirre [email protected] | Lunes 02 diciembre, 2013

La confianza de los consumidores se ve disminuida al final de los últimos gobiernos, incluso Chinchilla y Pacheco con notas muy bajasArchivo/La República


Consumidores desconfían más en últimos años del gobierno

Cierres castigan a presidentes

Esperanza es que tras elecciones confianza de los costarricenses crezca

Los últimos años de un presidente se han vuelto un calvario en las últimas administraciones. Las quejas y cuestionamientos por parte de los consumidores se hacen sentir en una creciente desconfianza conforme se acercan los últimos meses de cada mandato.

Así ha ocurrido al menos en las últimas administraciones. De las últimas tres, la de Laura Chinchilla y la de Abel Pacheco han sido catalogadas como las menos populares o malas por parte de las personas.
Para Chinchilla, el Índice de Confianza de los Consumidores —medido por la Escuela de Estadística de la UCR desde 2002— llegó al 37,9% siendo el más bajo de su gestión.
Mientras que a la salida del gobierno de Abel Pacheco, la cifra fue aún más baja, un 33,9%, algo que denota la mala percepción que existe sobre los gobiernos en las ganas o deseo de consumir por parte de los costarricenses.
El otro caso fue el gobierno de Óscar Arias donde se llegó a la cifra de 31,6% en confianza, para agosto de 2008.
La confianza se ve contemplada de lleno en la administración y el descontento de la población por las acciones de los gobernantes.
Respecto al optimismo o pesimismo de los costarricenses, para finales de este año, apenas un décimo de la población siente un clima optimista, y más del doble de esa cifra piensa de forma pesimista.
Esto sucede por la falta de gestiones realizadas hacia lo que los costarricenses pueden ver como una buena administración, por los problemas en carreteras, el costo de la vida, el desempleo y la pobreza.
Puntualmente al preguntarles a los costarricenses si la administración está haciendo un buen trabajo, la medición fue baja para Chinchilla, quien solo recibió el apoyo del 3,3%, siendo el más bajo desde que se hace la medición.
No podemos dejar de lado la tendencia de desempleo y pobreza, Chinchilla deja un sentimiento en más de la mitad de la población de que ambos aumentarán en el próximo año.
Por otro lado, con la administración de Pacheco era incluso mayor el descontento, en noviembre de 2005 al inicio de la campaña electoral en la que salió ganador Óscar Arias, solo una de cada diez personas creía que la confianza sería optimista en el futuro y casi la mitad tenía un sentimiento de pesimismo.
Era una época de desconcierto a nivel de desempleo, incluso con el conflicto de decir sí o no al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, aunque nuestras finanzas estaban mejor al no tener déficit fiscal como el actual.
Un tema interesante que mide este índice son las valoraciones de las condiciones actuales y de las expectativas económicas. En ambos gobiernos —tanto el de Laura, como el de Pacheco— al cierre del último año completo de sus gestiones, ambos índices coinciden, algo que no sucede en la tendencia de dichas mediciones anteriormente.
“La confianza del consumidor se puede dividir en dos subíndices: uno de las condiciones actuales y otro de las expectativas económicas.
Cuando se juntan, esto nos dice que la valoración actual no es positiva, pero tampoco lo es la valoración del futuro”, indicó Johnny Madrigal, investigador del ICC.
Curiosamente, las personas tanto en noviembre pasado como en 2005, sentían que las tasas de interés crecerían, incluso esta tendencia se repite al pensar que tendrán una pérdida en la capacidad de compra, ya que los precios de los bienes aumentarían.
Pero no todo son malas noticias, la tendencia de la medición del ICC siempre se ha incrementado a inicio de las gestiones tanto de Óscar Arias, como de Laura Chinchilla. La de Pacheco no se puede contabilizar porque el ICC se empezó a medir en setiembre de 2002.
Así para febrero de 2010, Chinchilla encontró una confianza para consumir del 54,2%, mientras que Arias pudo iniciar su gobierno con una cifra del 44%.
“Los nuevos gobiernos siempre llenan de esperanza a las personas, incluso porque sienten que algunos precios bajan y se dinamiza la economía como incentivo de los nuevos gobiernos, algo que se espera que suceda en la próxima medición”, indicó Madrigal.

Fabio Parreaguirre
[email protected]
@fabiopLR