Alberto Cañas

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Miércoles 14 Noviembre, 2012

Me pregunto en donde puede comenzar una nueva visión del país, y no encuentro otra respuesta que dentro del Poder Legislativo


CHISPORROTEOS

No puedo pasar inadvertidos los obligantes conceptos que ayer en esta misma página me dedicó el diputado liberacionista don Fabio Molina, con quien me siento muy honrado de compartir ideas y preocupaciones.

La gente honrada puede estar y está en todas partes. En algunas, en minoría. En otras en mayoría. Lo que necesitamos es tener conciencia los unos de los otros, y establecer una fraternidad ética por encima de las diferencias ideológicas o meramente partidistas.

Si esto, por ejemplo, lograra establecerse a nivel legislativo, tal vez podría resultar que por encima de las diferencias partidistas, surja un núcleo de diputados con sentimientos éticos coincidentes, que podrían formar ocasionales mayorías supra-partidistas que lograran la aprobación de leyes que el país necesita. Esto no es una utopía. Puede lograrse, si los diputados como el señor Molina logran entenderse para casos concretos por encima de los partidos que los eligieron.

Estoy seguro de que él, dentro de su propia fracción, sabe con quienes puede contar éticamente y con quienes no. Pero un esfuerzo de entendimiento por encima de las líneas puramente partidistas podría darle buenos resultados a la Patria.

He aquí algo que no se ha hecho. He aquí algo que no se ha intentado. He aquí algo que puede ser una tabla inicial de salvación. Una alianza de partidos, a estas alturas, me resulta complicada. En todos hay mala gente infiltrada. Y también, valga la paradoja, en todos hay buena gente infiltrada. Cuales son los verdaderos infiltrados está por verse, pero podemos llegar a verlo.

Confieso que he venido poniéndome cada día más pesimista, aunque todavía no del todo. Pero hoy estoy escribiendo como el optimista que toda mi vida he sido. Continuamente oteo gente y posibilidades positivas que querría ver aglutinadas. Otras veces contemplo con pesimismo las escasas posibilidades de que los partidos hagan a un lado sus sectores negativos y vuelvan a sus raíces, casi siempre honestas y positivas.

Me pregunto en donde puede comenzar una nueva visión del país, y no encuentro otra respuesta que dentro del Poder Legislativo. Utópica la idea, es cierto. Pero en todo caso acariciable.

Gracias, diputado Molina. Presiento que algún día nos encontraremos y coincidiremos. Gracias otra vez.


Alberto F. Cañas