Alberto Cañas

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Miércoles 8 Enero, 2014

Me tomo la libertad de pedirle al Ministro de Cultura que haga bautizar con el nombre de Haydée el hermoso teatro que tiene el ministerio en las nobles edificaciones de la vieja aduana


Chisporroteos

Los amigos y admiradores de Haydée de Lev hemos estado pensando mucho en ella, y recordando su fenomenal talento artístico y sus condiciones personales que nos llevaban a todos a ver en ella una amiga verdadera.

Ese talento artístico corría parejas con su afabilidad y la constituía siempre en la amiga y compañera de los demás miembros del reparto en que ella figuraba.

Ella, Anabel de Garrido, Kitico Moreno, Ana Poltronieri integraban para el público costarricense un cuarteto de estrellas femeninas ninguna de cuyas actuaciones queríamos perder, pues en ellas, inexplicablemente más que en los actores, parecía inscribirse el teatro costarricense de dos décadas gloriosas.

Pero la admiración y el recuerdo deben concretarse en algo visible. Y lo más natural sería que un teatro lleve el nombre de esta notable actriz y notable mujer que nos ha dejado.

Y basado en lo que creo es un sentimiento general que no contiene excepciones, es que me tomo la libertad de pedirle al Ministro de Cultura que haga bautizar con el nombre de Haydée el hermoso teatro que tiene el ministerio en las nobles edificaciones de la vieja aduana. (No le llamo teatro de la Compañía, porque no veo a la compañía por ninguna parte).

Aprovecho este espacio para hacer una aclaración que, por supuesto, ninguna persona versada en la historia del teatro costarricense necesita. Pero es interesante denunciar eso de que un periódico publica una mentira (inofensiva pero mentira), se le pide que la desmienta o aclare, y no lo hace.

En alguna información relativa al fallecimiento de Haydée, y dando a entender que yo lo había dicho, me citó La Nación como uno de los directores que trabajaron con ella. Le envié un mensaje a quien escribió la información pidiéndole que aclarara que jamás he sido director teatral ni he dirigido a nadie en la escena. No hicieron la rectificación y la hago yo hoy protestando en este periódico por haber otro publicado una mentira en relación con mi persona.

Alberto F. Cañas