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Lunes, 10 de diciembre de 2018



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CHISPORROTEOS

Alberto Cañas [email protected] | Sábado 26 mayo, 2012



CHISPORROTEOS

Numerosos espíritus timoratos se han mostrado públicamente alarmados por la afirmación que he hecho, de que si la oposición logra por fin conquistar el poder, no podrá gobernar si no da un golpe de Estado, cierra la Asamblea Legislativa por unas tres o cuatro semanas, y deroga o modifica una cantidad de leyes inoperantes y perjudiciales que tienen el país paralizado. Después de ese plazo, que convoque de nuevo la Asamblea, y le pida que ratifique lo que tenga actuado.
Pero ese golpe de Estado que he venido preconizando tiene una alternativa, y es que, desde ahora, los diputados de oposición presenten un proyecto de reforma constitucional que incluya en la Constitución el capítulo o artículo que existía en 1914, que permitía que, en casos de emergencia, el Congreso autorizara al Poder Ejecutivo a legislar durante cierto plazo, al final del cual el Ejecutivo sometería lo legislado al Congreso para que éste lo ratificara.
Fue en aplicación de ese principio constitucional, que luego desapareció que don Alfredo González creó por decreto en julio de 1914 el hoy Banco Nacional y tomó otras medidas que el estallido de la primera guerra mundial hizo necesarias.
Pero hay que actuar desde ahora. Yo les sugiero a los diputados de mi partido, el PAC, que vayan presentando el proyecto de reforma constitucional de que acabo de hablar, y que procuren que esté aprobado en el 2014 para que un gobierno de la actual oposición (yo espero que del PAC) proceda a reconstruir el país. La lista de leyes que hay que derogar o modificar es bastante larga, pero ya el partido debería estar estudiando el asunto y elaborando la lista. El Poder Legislativo debe dejar de ser un esclavo de la Sala Constitucional (por allí habría que empezar), y así muchas otras cosas.
Claro que llegar al 2014 con esa reforma aprobada, o aprobarla entre febrero y mayo de ese año encontrará dificultades y complicaciones, pero vale la pena intentarlo. Si no se puede, lamento mucho manifestar una vez más que la única manera de salir del hueco es un golpe de Estado (de plazo fijo por supuesto).

Alberto F. Cañas