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Viernes, 16 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Chisporroteos

Alberto Cañas [email protected] | Miércoles 30 marzo, 2011



Chisporroteos


No quiero entrar en consideraciones ni especulaciones en torno a la rechifla con que fue recibido el expresidente Arias en la inauguración del nuevo Estadio Nacional. Pero sí me ha puesto a reflexionar, la circunstancia de que si hay algo que se preste a demagogias y propagandas, es un estadio, sobre todo si es del tamaño del que estamos estrenando. Lo que sí me parece prudente subrayar es que, a pesar de todas las posibilidades demagógicas del acto, el público llegó multitudinariamente y rechifló a quien, en un país menos sofisticado políticamente que el nuestro, habrían aclamado.
Los viejos recordamos la rechifla de que fue objeto Teodoro Picado el 1° de enero de 1945, cuando se presentó en la plaza de toros, rechifla que lo obligó a retirarse y provocó que en lo sucesivo don Teodoro se cuidara mucho a la hora de presentarse en público, porque hasta en los entierros le hacían el vacío. Bueno, las muchedumbres tienen medios de expresar sus opiniones sobre todo las de carácter político.
Ignoro por qué los dirigentes de la Compañía Lírica Nacional no han resuelto montar una ópera expresamente para que Iride Martínez la cantante se luzca a plenitud entre nosotros. La que ella escoja. Destaco, eso sí, la modestia muy tica de nuestra gran estrella, cuando dijo que hasta el papel secundario que tiene la soprano en la resobadísima Carmen de Bizet (que veremos por tercera vez en cosa de veinte años) habría aceptado con tal de actuar ante sus compatriotas. Es cuestión de preguntarle cuál ópera quiere cantarnos, y armarla. Sin necesidad de réquete-repetir obras en que ella tendría papel muy pequeño
Es curioso el levantamiento popular que se está produciendo en los países árabes. Lo de Libia tiene ya carácter pavorizante. Pero detrás vienen otros. Ojalá que esto signifique que el mundo musulmán quiere sacudirse de las costumbres y ritos medievales que le han impuesto, para incorporarse plenamente a la civilización. Ya Líbano lo había hecho, aunque haya echado marcha atrás, y un poco menos también Siria.
Inaugurado ya el enorme estadio que nos construyeron los chinos, me he comenzado a preguntar cómo se va a financiar el brutal costo de su mantenimiento. Supongo que no con prestamitos, donaciones o como se llamen esas platas, del Banco Centroamericano que vienen financiando asesorías innecesarias en un gobierno bien constituido. A lo mejor se les ocurre darlo en explotación a una compañía extranjera, que sería lo único que nos faltaba.
Muy grave la situación de la Caja de Seguro Social, y muy graves los hallazgos y descubrimientos que se vienen haciendo sobre la pésima administración que ha sufrido en los últimos tiempos. Yo estaba muy alarmado por la sistematización con que el PLN venía destruyendo la obra de José Figueres. Ahora parece que la obra de Calderón Guardia también. Y cuidado si no terminan destruyendo la de Juan Rafael Mora.

Alberto F. Cañas
[email protected]