Alberto Cañas

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Sábado 12 Marzo, 2011


Chisporroteos


Es terrible ese terremoto que ha asolado a Japón. Una tragedia de dimensiones inconmensurables, en un país donde sismos similares han ocurrido en el pasado (el de 1923 es histórico), y del que Costa Rica ha recibido simpatías, ayudas y regalos que debemos agradecer profundamente. (Por dicha no hay otro Japón que nos regale otro estadio para que rompamos con el que ha sido nuestro amigo).
Pero me pongo a pensar y me atrevo a hacer una profecía: que Japón emprenderá y completará la labor de reconstrucción que le incumbe, antes de que en Costa Rica construyan las casas de Cinchona.
La conclusión a que tenemos que haber llegado hace tiempo, es que somos un país que se auto-paraliza. Entre leyes estúpidas, legisladores ignorantes y funcionarios corruptos, la que antaño fue tacita de plata, hoy es… bueno, lo que se ve y palpa todos los días: el Estado más incapaz y más infiltrado por fuerzas negativas, de todo el hemisferio occidental.

Ojo al Cristo: Ya comienzan a circular rumores de que las empresas extranjeras que vienen a explotar el negocio de los teléfonos celulares, (de acuerdo con las intenciones y propósitos de los ticos que diz que negociaron el TLC con los Estados Unidos) encuentran que las tarifas son muy bajas.
Esas tarifas las ha fijado el ICE, y no ha tenido pérdidas con ellas que son tarifas que el costarricense medio puede pagar. Pero ya verán ustedes que ahorita comienzan los movimientos para que nos suban a todos la tarifa de los celulares a fin de que las empresas extranjeras puedan obtener buenos dividendos y, naturalmente, exportarlos. La Costa Rica poco lisa y muy llena de aristas que nos han recetado.

Alberto F. Cañas
[email protected] co.cr