Alberto Cañas

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Sábado 22 Mayo, 2010


CHISPORROTEOS

Cuando las cosas las hacen dos veces seguidas, es cuestión de ponerse a pensar en el asunto. Dos Ministros de Cultura consecutivos, han destituido al Director del Teatro Nacional, acción de la que no existían precedentes. Y lo peor: ambos destituidos figuran entre los mejores directores que ha tenido el teatro.
En los años que llevo de vida activa, los directores del teatro han sido Octavio Castro Saborío, Manolo Rodó, Graciela Moreno, Samuel Rovinski y Jody Steiger. El primero estuvo en el puesto veinte o más años hasta su muerte; el segundo, hasta que se acogió a una pensión; la tercera, hasta que por razones de salud hubo de retirarse. Los dos siguientes han sido destituidos a la brava.
No sé si será necesario que el Director del Teatro Nacional deba responder a las inquietudes o a la personalidad del Ministro de turno. El país ha tenido once Ministros de Cultura, y sólo los dos más recientes han decidido prescindir del Director del Teatro Nacional y nombrar uno de su gusto. Una de las ventajas de que la democracia se civilice, es que los cargos públicos están a cargo de personas capacitadas y no de pegadores de banderas, y que las personas capacitadas no son destituidas ni por razones ideológicas, ni por razones políticas, ni por razones ministeriales. No es cosa de que lo que no está expresamente protegido por el Servicio Civil es para que los ministros lo manejen como les dé la gana. Tanto Samuel Rovinski como Jody Steiger han sido excelentes directores del Teatro Nacional, y ninguna razón válida se ha esgrimido para que se prescinda violentamente de ellos. Pésimos precedentes se están sentando. No sólo pésimos presidentes como algunos que hemos padecido.
Ya comienza a desgranarse la mazorca, y ya aparecieron diputados que han comprendido la barbaridad que los del PLN están organizando para aumentarse sus propios salarios. Felicitaciones a los dos diputados del PUSC y a la diputada del PASE que han caído en la cuenta y han entrado en razón.
Vuelvo a preguntar: ¿En dónde guardaron la placa con que inauguraron un parqueo como Casa Presidencial? Supongo que es propiedad pública y que deben dar cuenta de ella.
Me alegra mucho que mi colega de La Machaca haya por fin comprendido lo que a este país le viene sucediendo. Bienvenido a las robustas filas de los indignados.
Este columnista habría dado cualquier cosa por acompañar a la Presidenta de la República cuando se encontró con Baltasar Garzón y lo saludó. He ahí un español que debería ser declarado Benemérito de la América Hispana por todos los países en conjunto.
No creo que sea grosero (por eso lo reproduzco) el chiste que anda de que al Ministro de Cultura y a la Directora del Teatro Nacional, deberían promediarlos porque de los dos sí se hace uno.
Y, tema parecido, no sé qué pensará el Ministro de Educación sobre la decisión de los estudiantes del liceo Vargas Calvo, de que ellos pueden andar y vestirse como les dé la gana.

Alberto F. Cañas
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