Alberto Cañas

Enviar
Miércoles 5 Octubre, 2011


Chisporroteos


No sé si en el célebre libro de records Guinness lo aceptarían, pero me parece que debería hacerse objeto de circulación mundial un hecho que, hasta donde se sabe sobre geografía e historia, jamás había ocurrido en ninguna parte, pero acaba de ocurrir en Costa Rica.
Una Ministra manifiesta no estar de acuerdo con algo que ha acordado la Presidenta de la República, pero se queda tranquila devengando su salario ministerial.

Y formando parte del Consejo de Gobierno una persona que no está de acuerdo con lo que la Presidenta de la República ha decidido.
La doctora Ávila renunció al Ministerio de Salud porque no estuvo de acuerdo con lo que la Presidenta se proponía hacer en la Caja Costarricense de Seguro Social. Actitud lógica, inteligente, de persona civilizada que conoce sus derechos y sus obligaciones.
Doña Laura ha dispuesto pedirle a la Asamblea Legislativa que dentro del plan fiscal incluya un impuesto a las Zonas Francas, mejor dicho, a las empresas que se han establecido o se establezcan en ellas. Pero la Ministra que me ocupa manifiesta que no está de acuerdo con eso.
Algunos (ojalá que no seamos pocos), creemos que los extranjeros deben pagar los mismos impuestos que pagamos los costarricenses. Pero una Ministra del gabinete de doña Laura estima que los que están instalados en las zonas francas no deben pagar impuestos, sino llevarse todas sus ganancias y no ha renunciado, a pesar de no estar de acuerdo con las ideas de la Presidenta de la República
Las empresas extranjeras que se instalan aquí, lo hacen porque este es un país democrático donde no hay arbitrariedades militares, y la gente tiene garantizados sus derechos (aunque algunas de estas cualidades se han visto disminuidas en los últimos años). Además, un país que tiene dos instituciones: el Instituto Tecnológico y el Instituto Nacional de Aprendizaje, que le garantizan a quien desee establecerse aquí, técnicos, operarios y trabajadores bien preparados.
Recuerdo haber escuchado al expresidente don José María Figueres decir esta verdad; “A INTEL no lo traje yo; lo trajeron el Tecnológico y el INA.” Algo de eso es lo que ha traído a las empresas que se instalaron en las zonas francas; seriedad, personal competente. Por eso están aquí y no al otro lado del San Juan. Alguna ventaja debe derivar Costa Rica de ser lo que es (o, lamentablemente de haber sido lo que ha sido).
“Todo, menos la dimisión”, cantaban los personajes de cierta zarzuela olvidada (creo que El Rey que rabió). Si la Ministra no está de acuerdo con una decisión importante de la Presidenta, lo que tiene que hacer es…. todo el mundo lo sabe menos ella.

Alberto F. Cañas
[email protected]