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José María Tijerino no seguirá en el cargo, se iría a una misión diplomática en Suramérica
Chinchilla elogia y remueve a Ministro de Seguridad
Gobernante nombró en el puesto a Mario Zamora, cuyo despido pide la Contraloría

No se contuvo al expresar elogios al trabajo de su Ministro de Seguridad. Las metas —dice— se cumplieron, la delincuencia se contuvo, la cantidad de policías superó todas las expectativas y el robo de vehículos hasta decreció.
En resumen, la satisfacción de la mandataria Laura Chinchilla con la labor realizada por José María Tijerino no tiene punto de comparación… aun así el funcionario no seguirá más en el cargo.
Luego de un acuerdo tomado desde el 14 de abril anterior, pero comunicado hasta ayer, Tijerino pasará a “asesorar” al gobierno en temas de Seguridad y a ocupar un cargo diplomático en Suramérica. El lugar no fue dado a conocer, como tampoco la razón que motivó el relevo.
“José María ha cumplido un ciclo de acuerdo al mandato que le fue encomendado. Nos sentimos satisfechos con lo logrado en este primer periodo”, dijo Chinchilla respecto a un nombramiento que al menos en el papel debía durar cuatro años y que ayer encontró un cambio de timón al cumplirse solo 11 meses de gestión.
El nuevo titular de Seguridad será Mario Zamora, quien hasta ahora se desempeñaba como viceministro de Gobernación y quien también ha trabajado como director de Migración.
Sobre su llegada, la mandataria tampoco dejó pasar la oportunidad de más elogios para la carrera del funcionario, aunque obvió mencionar la investigación que le hizo la Contraloría General de la República por no hacer cumplir una garantía de $246 millones en la compra de equipos tecnológicos, y por lo cual el órgano recomendó recientemente despedirlo sin responsabilidad patronal.
El cambio de timón en un Ministerio que se supone debe ser la vitrina de la gobernante —dada su trayectoria en materia de justicia y seguridad— evidencia dos situaciones que a juicio de analistas acongojan a la actual administración.
En primer lugar, el hecho de que la población todavía no perciba una mejora real en el tema de la seguridad, y segundo, que aún existe una debilidad dentro del gabinete en cuanto a coordinación y comunicación política.
“Independientemente de que haya otros aspectos por los cuales juzgarlo, si un ministro de Seguridad estuviera cumpliendo a cabalidad con el cometido para el cual fue nombrado, sería prácticamente inamovible ante cualquier situación política. Pero ante la falta de resultados concretos y viendo las críticas constantes y las desavenencias internas, es obvio que no encuentre el apoyo interno para quedarse”, dijo Claudio Alpízar, analista político.
Con la salida de Tijerino ya son cuatro las bajas de la actual administración. Anteriormente habían dejado su cargo Marco Vargas, del Ministerio de la Presidencia; Clotilde Fonseca, de Ciencia y Tecnología, y Guiselle Goyenaga, de Deportes. Sus relevos fueron coincidentemente comunicados de forma similar a la de Tijerino, varios días después de efectuarse las renuncias y ya teniendo al sustituto.
Al igual que Vargas, Tijerino era uno de los ministros que se encontraban “en la mira” debido a las críticas por parte de politólogos, diputados de oposición y analistas, quienes consideraban que su labor le quedaba debiendo a la actual administración.
En esta condición estaban —tal y como publicó LA REPUBLICA en su edición del 21 de marzo— funcionarios como Gloria Abraham, de Agricultura y Ganadería; Laura Alfaro, de Planificación; René Castro, de la Cancillería, y Francisco Jiménez, de Obras Públicas y Transportes.



Luis Valverde
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