China construirá ciudad en Europa
La ciudad modelo se construiría a través de Bielorrusia y Polonia. Archivo/La República
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China construirá ciudad en Europa

China construirá toda una ciudad en los bosques cercanos a Minsk, la capital de Bielorrusia, para crear un trampolín industrial entre la Unión Europea y Rusia.
El presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, reservó una zona 40 por ciento más extensa que Manhattan alrededor del aeropuerto internacional de Minsk para emplazar el desarrollo de $5.000 millones, que incluirá suficientes viviendas para alojar a 155.000 personas, según los funcionarios chinos y bielorrusos.


Lukashenko, que gobierna esta ex república soviética de 9,5 millones de habitantes desde hace dos décadas, ha recurrido a China para tratar de reactivar una economía de $60.000 millones que necesitó $6.500 millones en rescates del Fondo Monetario Internacional y Rusia desde 2009.
El centro industrial colocará a los exportadores chinos a 170 millas de Polonia y Lituania, que forman parte de la Unión Europea, y les dará ingreso libre de impuestos a Rusia y Kazajstán, que comparten una unión aduanera. También les permitirá tomar personal de una población activa que en un 99,6% está alfabetizada y gana un promedio de $560 mensuales, la mitad del salario polaco.
“Es un proyecto único”, dijo Gong Jianwei, embajador de China en Bielorrusia, en la televisión estatal el 17 de mayo, luego de que el proyecto fue autorizado. “Ya nadie podrá construir algo como este parque industrial en otro lugar de Europa. La infraestructura es muy fuerte”.
La “ciudad moderna en Eurasia”, como se la llama en el material promocional, se construirá en los alrededores de la autopista M1 que une Moscú con Berlín a través de Bielorrusia y Polonia.
Una red de trenes de alta velocidad conectará el aeropuerto con el centro de la ciudad, que recibirá energía de una central nuclear de $10.000 millones, la primera de Bielorrusia, que Rusia acordó financiar y construir para 2018. La primera etapa del parque se terminará en 2020, y la segunda llevará otros diez años.
Lukashenko, de 58 años, que trabajaba en una granja colectiva, ha tratado de conseguir aliados fuera de la ex Unión Soviética y reducir su dependencia de Rusia desde que Estados Unidos y la UE intensificaron las sanciones que pesan sobre él y otros funcionarios de Bielorrusia por encarcelar a adversarios políticos después de las elecciones de 2010 que le dieron un cuarto mandato.
Su aislamiento se profundizó luego de la muerte de dos de sus pocos partidarios entre los líderes mundiales, Muammar Gaddafi de Libia en 2011, y Hugo Chávez de Venezuela en marzo, por quien Bielorrusia declaró tres días de duelo nacional.
El año pasado, el ministro de Relaciones Exteriores abiertamente homosexual de Alemania, Guido Westerwelle, llamó a Bielorrusia “la última dictadura de Europa”, lo que llevó a Lukashenko a decir que “prefiero ser dictador que gay”.
China, que firmó un acuerdo de permuta de divisas de $3.000 millones con Bielorrusia en 2009 para fomentar el comercio, acordó financiar el emprendimiento con préstamos a bajo interés.

Bloomberg


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