CEO de GE: Nueva era de globalización ante mayor proteccionismo
“Todavía vemos una significativa oportunidad para crecer en todo el mundo”, dijo Immelt. Bloomberg/La República
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Jeffrey Immelt, máximo ejecutivo de General Electric (GE), sigue viendo un rol para las grandes empresas multinacionales, aun cuando Donald Trump y una nueva ola de líderes mundiales rechazan los principios del comercio transfronterizo.

“Existe un profundo escepticismo hacia las ideas que impulsaron la expansión económica de una generación, objetando conceptos como innovación, productividad y globalización y aumentando el proteccionismo”, dijo el CEO de GE en su carta anual a los accionistas. “Todavía vemos una significativa oportunidad para crecer en todo el mundo invirtiendo, operando y construyendo relaciones en los países donde hacemos negocios”.

Immelt destacó las inversiones de GE en fábricas de todo el mundo, al tiempo que defendió la perspectiva favorable a la globalización de la empresa.

Si bien Immelt no mencionó a Trump por su nombre en la carta de 32 páginas, el CEO trató muchos temas importantes para la nueva administración, entre ellos el empleo del sector manufacturero, la política de comercio internacional y la reforma tributaria.

GE está tratando de transitar por una línea delgada, defendiendo el tipo de globalización que ha sido fundamental para el crecimiento de la empresa en los últimos años, y posicionándose a su vez como “una orgullosa empresa estadounidense” que crea empleos en Estados Unidos.

Mientras que las ventas de GE, firma con sede en Boston, han pasado de aproximadamente el 70% en Estados Unidos en 2000, a menos de la mitad de ese porcentaje hoy en día, Immelt señaló que exporta más de $20 mil millones al año, lo que mantiene produciendo a las fábricas nacionales.

“GE es una compañía global hoy y en el futuro”, dijo.

Este mes, GE se unió a una serie de grandes exportadores, entre ellos Boeing y Dow Chemical, para formar una coalición en apoyo de una propuesta del Congreso para gravar las importaciones a Estados Unidos, componente central de una posible revisión de las tarifas corporativas.

En la carta, Immelt dijo que la política actual “favorece a las importaciones y no a las exportaciones”, lo que crea una desigualdad que beneficia a las empresas que subcontratan trabajos en el extranjero. Los opositores al plan, entre las empresas automotrices y minoristas, como Target Corp., dicen que ello generaría una carga desproporcionada y los obligaría a trasladar los costos a los consumidores.


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