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Autoridad monetaria busca frenar ingreso de capitales especulativos
Central recorta en un 2,75% tasas

• Plan monetario pretende reducir expansión del crédito a la banca comercial y pública
• “Economía está bien preparada” ante avatares internacionales, asegura presidente del Banco Central

Wilmer Murillo
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En un esfuerzo por frenar el ingreso de capital especulativo, el Banco Central decretó una disminución del 2,75% en su tasa de interés de más corto plazo, la que paga por depósito de un día, llevándola hasta un 3,25%.
La reducción de los intereses se aplicó por igual a todas las tasas de interés brutas vigentes en Central Directo.
La decisión resiente la fuerte desaceleración estadounidense y la enorme presión del ingreso de capitales que obligó al Banco a comprar $300 millones en enero para defender el piso de la banda.
Aunque el esquema de bandas no está en discusión pues se mantendrá la disminución diaria de seis céntimos en el piso, “es claro que no nos gusta, lo que está ocurriendo como un proceso de largo plazo en la reducción de la inflación”, explicó Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
En ese sentido la monetización para defender la banda y la ulterior esterilización de dinero para que la liquidez no se quede en el sistema, inhibirían el esfuerzo de llevar la inflación este año a un 8%.
Sin embargo, la medida no afectará el ingreso de Inversión Extranjera Directa (IED), aunque conlleva una reducción de tasas de interés para todo el sistema, adujo Gutiérrez.
El tema clave desde el punto de vista bancario es que las entidades financieras deben tener claro las condiciones de coyuntura de mediano plazo, pues hay riesgos asociados al crédito. “Si hacen una expansión fuerte del crédito gracias a las tasas bajas ahora, en el momento en que el proceso se revierta tendrán un dolor de estómago”, advirtió Gutiérrez.
La principal razón del recorte es hacer menos atractiva la inversión en colones vis a vis con los dólares, dijo Gutiérrez quien recordó que también en esa divisa bajaron los intereses. Así la gente no podrá tener colones por razones puramente especulativas, en tanto que se activa la desdolarización, “algo que nos gusta”, precisó.
Tal como lo dio a conocer ayer en forma exclusiva LA REPUBLICA, el programa macroeconómico del bienio 2008-2009 del Banco Central tiene como principal objetivo reducir la inflación a un 8%.
Pero, estos esfuerzos se verían entrabados por el nivel de precios internacionales de alimentos y el petróleo y los avatares de la economía internacional que traen consigo la continua entrada de capitales.
En este sentido la decisión del Central es moverse más rápido a un esquema de metas de inflación, sin que sea un salto al vacío, sino un proceso de transición hacia la flotación administrada. “En ese proceso pasaremos por caminos estrechos y llenos de espinas, y creo que estamos en uno de esos”, señaló.
Las reacciones han sido variadas. Si el Banco Central desea reducir el índice de precios al consumidor, esperamos modificaciones adicionales en los parámetros de las bandas, con el fin de ampliar su amplitud y otorgarles espacio para que el valor de la moneda fluctúe entre el piso y el techo, según analistas.
Especialistas del mercado de valores confían en que la medida tenga efecto con una disminución en las captaciones a plazo de los bancos.
“En estos momentos los bancos deben estar haciendo sus números para revisar las tasas de captación porque quedar con premios muy atractivos podría llenarlos de liquidez”, comentó Isaac Castro, economista.
“Nosotros estamos evaluando los cambios en las tasas desde este momento y hay que ver cómo se ajustan las tasas internas”, dijo Luis Liberman, gerente general de Scotiabank.
La forma en que se afecte la expansión este año, depende de las tasas que vaya a haber en el mercado local y lo que pase en la economía, añadió el banquero.
Otros expertos creen que la medida podría provocar una caída en las tasas de interés de los créditos bancarios, sobre todo aquellos indexados a la tasa básica pasiva, que se calcula con base en el costo del dinero en el sistema financiero.
Para el Central, el entorno externo será este año mucho menos favorable para el crecimiento, pues hay una gran incertidumbre sobre las posibilidades de una recesión en Estados Unidos.
El Banco Central prevé un crecimiento de la economía este año (3,8%) frente a un 6,8% el año anterior, un aumento en el déficit en cuenta corriente, pero financiado con inversión extranjera directa. No visualiza problemas en el campo fiscal y observa una cómoda posición de reservas internacionales.
De modo que pese a la coyuntura externa desfavorable, Gutiérrez dijo creer que toma al país con menos vulnerabilidades, como la desdolarización de la economía, la caída de nueve puntos del Producto Interno Bruto (PIB) en relación de la deuda pública que “nos permitirán enfrentar estos avatares de la economía internacional de mejor forma”.
La caída del PIB real golpeará —añadió Gutiérrez— a las empresas de zonas francas y otras que repatrian sus utilidades. No obstante, el ingreso nacional disponible crecerá un 5,3% lo que significa que los ingresos domésticos continúan creciendo.
El mayor déficit en cuenta corriente será el resultado fundamentalmente del mayor costo de la factura petrolera ($1.900 millones).




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