Cede hegemonía de EE.UU. sobre la región
Enviar
Cede hegemonía de EE.UU. sobre la región

Nueva York
Bloomberg

La historia de bonanzas y crisis de América Latina que data de la época de los exploradores españoles Hernán Cortés y Francisco Pizarro puede haber terminado, muestran los mercados de cambio.
Encabezadas por el peso de Chile, la región tiene tres de las cuatro monedas de mejor desempeño contra el dólar este año entre los mercados emergentes, aun cuando la economía de Estados Unidos tambalea. Cuando Estados Unidos, el mayor comprador de exportaciones latinoamericanas, pugnaba por salir de una recesión en el 2002, seis de las monedas de la región cayeron más del 20%.

A diferencia de contracc
iones pasadas en Estados Unidos, los precios de materias primas se han mantenido cerca de máximos sin precedente, como resultado de la demanda de China e India que ha hecho a América Latina menos dependiente de su vecino del norte.
Países de Brasil a México están aprovechando las exportaciones récord de materias primas para acumular reservas extranjeras y pagar la deuda internacional. Brasil se convirtió en acreedor neto en enero por primera vez, dijo su banco central la semana pasada.
“América Latina tiene políticas económicas mucho mejores y un apoyo tremendo que deriva de los precios altos de las materias primas”, dijo Jonathan Binder, quien supervisa $1.700 millones de activos de mercados emergentes en INTL Consilium LLC de Fort Lauderdale, estado de Florida. “La región resistirá la clase de riesgo correlacionado con Estados Unidos que previamente esperaba la gente”.
El peso de Chile ha trepado un 7%, extendiendo su avance al 62% los últimos cinco años. Las monedas de Brasil, Colombia y Perú han subido más del 3% este año y están cotizando cerca de sus máximos niveles en al menos siete años. El peso de México se ha apreciado un 1,4%.
Según la región recibe el ingreso récord por exportaciones de petróleo, cobre y soja, los economistas pronostican expansiones de más del 4% este año en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela. Eso es más del doble del cálculo de crecimiento del 1,8% en Estados Unidos, de acuerdo con encuestas de Bloomberg.
Colombia elevó su tipo de interés de referencia un cuarto de punto porcentual al 9,75% el 22 de febrero, mejorando el atractivo del peso.
No todos están convencidos de que el alza en las monedas latinoamericanas durará. Hay economistas que pronostican que las monedas de Latinoamérica se debilitarán, muestran sondeos de Bloomberg.
“A fin de año espero un menor crecimiento en toda Latinoamérica conforme la recesión en Estados Unidos empiece
a afectar las exportaciones tanto directa como indirectamente por las repercusiones en los precios de las materias primas”, dijo Gray Newman, economista jefe para América Latina de Morgan Stanley en Nueva York.
“Una desaceleración en Estados Unidos tendrá efecto”, dijo Silvia Marengo, que administra bonos por $130 millones en Clariden Bank en Londres. “Lo que es distinto ahora es que estos países se encuentran en una mejor situación financiera. En el pasado, estaríamos hablando de qué país latinoamericano sería el próximo en incumplir sus pagos”.
El ciclo de bonanza y crisis data de la conquista por Cortés del imperio azteca y de la derrota de los incas por Pizarro en el siglo XVI, según Jeffrey Lesser, profesor de historia latinoamericana en la Universidad de Emory en Atlanta. Pizarro le quitó unos 18 mil kilos de oro y plata a un líder inca capturado alrededor de 1530, en lo que fue el comienzo de un sistema económico impulsado por materias primas en América del Sur y que dura hasta hoy.
Para mediados del siglo XVII, Potosí, una ciudad dedicada a la extracción de plata en los Andes, se había convertido en el mayor asentamiento del hemisferio occidental. La ciudad después se sumió en una depresión que duró un siglo cuando se le acabaron los depósitos de plata de fácil acceso.
La Gran Depresión de los años treinta en Estados Unidos hizo que la economía de México se contrajera un 14,8% en un año.
La acción del ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, para controlar la inflación haciendo subir la tasa meta al 20% en 1980 desencadenó devaluaciones e impagos en más de 10 países latinoamericanos. La región se hundió en una recesión, lo que le valió a los años ochenta el mote de “Década perdida”.

Ver comentarios