Cazados los Halcones
Chris Ivory de los Santos, es bloqueado espectacularmente por cuatro defensas de los Halcones, equipo que a pesar de esta resistencia, perdió su invicto de ocho semanas. Chris Graythen/AFP-La República
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Cazados los Halcones

Sus acérrimos rivales, Santos de Nueva Orleans les quitaron invicto de ocho semanas

La marcha triunfal acabó para los Halcones de Atlanta, que vieron cómo su rival más directo en la división, los Santos de Nueva Orleans, los vencieron 31-27 y acabaron con el último equipo que quedaba invicto en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

El mariscal de campo Drew Brees volvió a ser el líder que envió tres pases de anotación y se convirtió en la clave de la victoria de los Santos que les da nueva vida de cara a tener posibilidades de estar en la fase final.
Los Santos recibieron a los Halcones ayer en el Mercedes-Benz Superdome y el encuentro solo significaba una cosa: la mejor rivalidad del sur de la NFC y una de las mejores de la NFL en temporadas recientes, tomaba el majestuoso escenario y todo lo demás quedaba olvidado.
Ya no interesaba si los Santos arrancaron la temporada 0-4 o si el escándalo de las apuestas se ventiló mientras el mundo siguió girando.
Poco importaba si antes del juego los anfitriones estaban con marca perdedora de 3-5 y la visita invicta y arrolladora 8-0 pasando por un mar en calma.
Para los Santos y sus fanáticos, este era el juego y si los Halcones tenían verdadero peligro de perder su invicto, también este era el juego.
Y es que estos equipos no se agradan. A pesar de que llegaron a la NFL casi al mismo tiempo a mediados de los años 60, siempre han mantenido un tipo de rivalidad geográfica, lo que ha convertido sus juegos en un duelo hecho y derecho en años recientes. Esto se debe a que los dos han sido buenos al mismo tiempo, los egos se han salido de control y se han lastimado y eso se ha vuelto un gran entretenimiento.
Por el mal arranque de los Santos, el resultado del partido no tenía implicaciones de postemporada, pero los fanáticos de Nueva Orleans iban a disfrutar al máximo, como lo hicieron, quitarles a los Halcones su condición de invictos.
Sin duda que esta sonada victoria, retrata la temporada de los Santos como una locura.
Es que este partido era el Super Bowl particular de los Santos; querían, deseaban y lo lograron, descarrilar a los Halcones, porque si algo no quieren los fanáticos de Nueva Orleans, es ver a su archirrival festejar en casa la corona, dado que el Super Bowl de esta temporada se celebra en su patio.
El “quarterback” estelar concluyó el partido con 21 pases completados de 32 lanzamientos para ganancia de 298 yardas, con tres envíos de anotación y un pase interceptado, dejando en 113,8 su índice pasador.
El mariscal encontró dos veces en el segundo cuarto a su receptor abierto Jimmy Graham con envíos de 29 y 14 yardas, respectivamente, mientras que en el tercero hizo conexión con Marques Colston al que le dio pase de siete yardas también para anotación.
La victoria de los locales, cuarta en los últimos cinco partidos, mantiene al equipo de Nueva Orleans con posibilidades de pasar a la fase final.
En otro escenario ayer, el mariscal de campo Andy Dalton vivió su mejor jornada en lo que va de temporada al liderar a los Bengalíes de Cincinnati a la victoria por 31-13 contra los Gigantes de Nueva York, que perdieron el segundo partido consecutivo.
Dalton, que lanzó para cuatro pases de “touchdown”, su mejor registro de por vida, también tuvo todo el apoyo de la defensa de los Bengalíes, que rompieron racha de cuatro derrotas consecutivas.
El mariscal de campo estelar de los Bengalíes encontró a cuatro receptores diferentes para sus cuatro pases de “touchdown” y permitió al equipo dejar su marca en 4-5.
Por los Gigantes (6-4), que sumaron derrotas consecutivas, perdieron con su mariscal de campo estelar Eli Manning, que completó 29 de 46 envíos para 215 yardas, con dos pases interceptados.

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Gaetano Pandolfo
[email protected] y EFE

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