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Castro abre turismo a cubanos

Gerentes hoteleros tomados por sorpresa ante decisión gubernamental rodeada de silencio

La Habana
EFE

El Gobierno de Raúl Castro levantó ayer una de las prohibiciones más impopulares en Cuba, la que impedía a la población acceder a los hoteles para turistas, pero lo ha hecho en silencio, sin anuncios públicos oficiales ni noticias en la prensa de la isla, toda estatal.
A la espera de conocer el texto de la decisión gubernamental en reuniones programadas para ayer, gerentes de hoteles de La Habana reconocieron que les ha pillado “descolocados” la medida de la que se hablaba desde hacía semanas y que ayer corrió como la pólvora por los pasillos de sus establecimientos.
“Sí, señor. Afortunadamente, los cubanos ya pueden hospedarse aquí”, dijo a Efe una recepcionista de un conocido hotel de La Habana gestionado por una cadena española.
Directores extranjeros de establecimientos hoteleros de la capital cubana consultados por Efe reconocieron que aún no tienen datos ciertos sobre los detalles de la medida, aunque ya se aplica en la totalidad del país.
“No tenemos notificación oficial por escrito todavía, pero ya lo estamos aplicando”, indicó uno de ellos.
En cambio, responsables de hoteles en los cayos (islotes), en los que hasta ahora estaba vetado el acceso de los cubanos, dijeron que todavía no tienen información de si la medida les afectará también a ellos.
Los servicios hoteleros, al igual que otras áreas liberalizadas, se ofrecerán en pesos convertibles (CUC), cada uno equivalente a $1,08 estadounidenses o a 24 pesos cubanos (CUP o MN: moneda nacional).
El levantamiento de la prohibición es efectivo desde la medianoche del domingo y alcanza, además, al alquiler de coches, otro sector vinculado al turismo cerrado para cubanos hasta ayer, según fuentes de las empresas Cubatur, Havanauto y Trasntur.
“Me siento más persona, porque no podía alquilar un carro y ahora, si quiero ir a algún sitio o si me da la gana hacerlo porque sí, un fin de semana, puedo rentar un carro, como hice toda la vida”, declaró a Efe Roberto, empleado de una empresa de alquiler.
Como había adelantado en su discurso de investidura, el pasado 24 de febrero, Raúl Castro da un nuevo paso en la eliminación de las prohibiciones “más sencillas”, algunas de las cuales -comentó anteriormente- hacían “más daño que beneficio” y estaban “superadas por la vida”.
Por otra parte, el viceministro de Informática, Ramón Linares, anunció ayer, en entrevista que publicó el diario oficial Granma, que a partir del próximo día 14 los particulares cubanos podrán dar de alta líneas de telefonía móvil, medida que anunció la semana pasada la telefónica estatal ETECSA.
También de forma interna y sin publicidad de ningún tipo, se ha dado luz verde para que la población pueda comprar desde hoy ordenadores, por primera vez, y aparatos electrodomésticos como vídeos y televisiones, prohibidos desde 2003.
La eliminación de la restricción hotelera pone fin, además, a una de las mayores incongruencias legislativas en Cuba, porque la Constitución consagra el derecho de la población a acceder a los hoteles, pero era ilegal desde 1993, a raíz de la llegada del dólar a la isla.
Con un sueldo promedio de unos 408 pesos cubanos ($17), el precio de una noche en un hotel, que no baja de 70 u 80 CUC ($75 a $85), es una barrera infranqueable para la inmensa mayoría de la población.
Dar de alta un teléfono móvil cuesta 111 CUC, seis meses y medio de salario promedio.
A pesar de ello, un analista consultado por Efe afirmó que el fin del veto para entrar en los hoteles puede ser un “golpe tremendo” en términos de popularidad.

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