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Cantidad subió en un 50% desde 2004
Casos de agresión a niños en aumento

• Pese a que solo 60 mil denuncias se presentaron en 2006, número de menores víctimas de violencia podría ser de hasta 400 mil

Pablo Mora
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La cantidad de casos de agresión infantil aumentó en un 50% desde 2004, cuando se presentaban casi 40 mil, hasta alcanzar más de 60 mil denuncias en 2006.
Sin embargo, el número de niños que resultan afectados por la violencia podría alcanzar los 400 mil, pues se calcula que los hechos reportados ante las autoridades son únicamente un 15% del total.
Así, se puede decir que en el país casi una cuarta parte de los menores de edad ha sufrido algún tipo de violencia.
Pero quizá más preocupante que
esas cifras, es que estas faltas contra su integridad se presentan principalmente en su hogar y por negligencia de quienes se encargan de su crianza.
“Los casos que contamos dependen de la capacidad que tenga el agredido para denunciar, y es claro que en este apartado los niños representan una de las poblaciones que se encuentran en más desventaja”, comentó Mario Víquez, presidente ejecutivo del Patronato Nacional de la Infancia (Pani).
No obstante, es probable que este aumento también se presente debido a una mayor posibilidad de denunciar, ya que desde 2006 se crearon 130 oficinas más para atención del niño y su familia, junto con la opción de reportar maltratos al teléfono 911 y la incursión de los Departamentos de Atención Integral en las Comunidades.
Factores como el maltrato físico (27%) y el abuso sexual intrafamiliar (10%) también figuran entre los motivos por los cuales los pequeños llegan hasta las instancias del Pani.
“Existen dos problemas en la cri
anza de los niños: o el exceso de autoridad que raya en maltrato, o la omisión de esta junto con la ausencia de cuidados paternales. Por ejemplo, se nos han reportado muchos casos de padres que dejan a sus hijos encerrados con candado en sus cuartos, o que son vigilados por otros niños”, ejemplificó Víquez.
El evitar el envío de los menores a la escuela o al colegio, su abandono en las calles, o la simple carencia de afecto y amor como parte de su educación son otras categorías que definen la negligencia.
Los familiares y conocidos son las personas que mayor peligro suponen para los niños. Así ocurrió en el 78% de los casos.
De esa cifra, dos terceras partes ocurrieron por conflictos familiares, un 17% fue por descuidos de sus padres o familiares y un 7% por maltrato físico, entre otras.
La prevención y el trabajo con las familias son las dos principales cartas a las que apuesta el Pani para detener la violencia intrafamiliar, mediante talleres en los cuales hacen comprender a los padres la responsabilidad que conlleva el proceso de crianza de sus hijos.
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