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Casa Blanca afirma que votar por republicanos es volver a políticas fallidas

Barack Obama, presidente de Estados Unidos, continuará esta semana una febril campaña a favor de candidatos demócratas, con el mensaje de que votar por los republicanos en noviembre sería regresar a políticas que causaron la crisis actual, dijo ayer Jen Psaki, subdirectora de comunicaciones de la Casa Blanca.
Los votantes escucharán de Obama que “tienen una opción cuando vayan a las urnas en noviembre entre el avance o el regreso a políticas que nos condujeron al caos del que continuamos recuperándonos hoy”, dijo en conferencia telefónica con periodistas Psaki.
Señaló que, de cara a los comicios del próximo 2 de noviembre, varios candidatos republicanos han prometido revocar algunos de los logros legislativos de Obama, como la reforma de Wall Street o la reforma de salud.
Obama “continuará delineando lo que está en juego, y las opciones que tienen los estadounidenses sobre quién los va a liderar en los próximos dos años”, agregó.
La lenta recuperación económica, mientras EE.UU. afronta una tasa de desempleo del 9,6%, es el tema dominante en esta contienda, en la que se renovará la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y una treintena de gobernadores estatales.
Obama y su esposa, Michelle, participaron ayer en varios actos políticos en Ohio, un estado golpeado por la crisis económica y donde miles de demócratas se han pasado a las filas republicanas.
Será la primera vez que ambos hacen campaña juntos desde la campaña presidencial de 2008.
Esta semana, Obama volverá a hacer maletas para viajar a la zona occidental de EE.UU., con paradas en Portland (Oregon) el miércoles, Seattle (Washington) y San Francisco (California) el jueves, Los Angeles (California) y Las Vegas (Nevada) el viernes, y Minneapolis (Minnesota) el sábado.
Obama probablemente permanezca en Washington el día de los comicios, por lo que ya ha solicitado una papeleta para enviar su votación por correo al estado de Illinois, donde tiene su residencia privada.
En declaraciones a la cadena CBS, el senador republicano Lindsey Graham, afirmó ayer que los demócratas que afrontan una posible derrota en las urnas no hacen mención alguna de la reforma de salud y sus campañas reflejan su malestar y oposición al “control de la sociedad” que, a su juicio, busca Obama.
Según Graham, el malestar de los votantes se debe a que la reforma de salud, el plan de estímulo económico, los cambios en el sistema financiero y el aumento del gasto fiscal “no eran lo que la gente esperaba de este presidente”.
“La mejor manera de evaluar la reforma de salud es (ver) que los demócratas no están hablando de ella... los que sí lo hacen es para decir que votaron en contra”, enfatizó Graham.
En ese sentido, la contienda electoral será “un rechazo del exceso de gobernar desde la izquierda”, opinó.
Mientras David Axelrod, asesor político del mandatario, dijo ayer a la cadena CNN que los republicanos conseguirán más escaños en el Congreso sin importar si recuperan o no el control del Legislativo.
“Esperamos que con eso también tengan un mayor sentido de responsabilidad. Los últimos dos años no fueron alentadores”, dijo Axelrod, en alusión a que los republicanos han bloqueado varios proyectos en el Congreso.
Por su parte, Robert Gibbs, portavoz de la Casa Blanca, dijo a la cadena NBC que, pese a un complicado panorama electoral, a los candidatos demócratas les ha ido “notablemente bien”, y vaticinó que estos mantendrán el control de ambas cámaras del Congreso.

Washington /EFE

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