Leopoldo Barrionuevo

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Sábado 4 Junio, 2011


ELOGIOS
Cartón pintao

Hace unas semanas concluí la columna con la que festejaba mis 15 años y 700 artículos de columna en La República con un dicho argentino: “Lo demás es cartón pintao”, en razón de lo que varios amables lectores me escribieron para consultarme qué quería decir con esa frase final, por lo que me di cuenta que había acudido a un refrán popular sureño que Ronald Rivera me sugirió como buen título para un libro.
Hay tangos que lo refieren y a mí se me hace parte de mis expresiones habituales porque me viene de la infancia. La frase se refiere a algo que es realmente lo importante y lo que merece destacarse y el resto, al expresarlo comparativamente pierde veracidad porque al adicionarlo destacamos el valor de lo que afirmamos.
Por ejemplo: “La presidenta debería gobernar, realizar obras, tomar acción y que se note, lo demás es cartón pintao”. “Lo que importa es que hay chorizo en la política y que las cosas se tapan, se diluyen o se disfrazan, lo demás es cartón pintao.” “Lo verdadero es que nuestra pretendida riqueza se va quedando y quedando y semeja a un detergente que lava más blanco, el resto es fachada e hipocresía de los beneficiados poniendo cara de yo no fui, es decir, cartón pintao.” “Cualquiera que se diga maestro, músico y se luzca al interpretar un instrumento que hasta hace poco no sabía siquiera por dónde sonaba y ahora acude a pistas grabadas, haciendo creer que interpreta, no es otra cosa que un farsante, lo demás es cartón pintao”.
No busque en la Web, nada es claro porque los que intervienen son jóvenes e inventan en la medida que no vivieron las circunstancias de la Segunda Guerra Mundial, que en mi criterio contribuyó al origen del referido refrán, hasta donde la memoria me es fiel.
En mayo de 1938 Hitler visitó Roma hacia la que viajó en tren y fue recibido por el Rey Vittorio Emmanuele y Benito Mussolini, este lo paseó por Roma en un automóvil descubierto y así pudo Hitler ver el desarrollo edilicio de los barrios obreros que a lo lejos se destacaban por su modernidad, pero no eran otra cosa que telones pintados que Cinecittá preparó para el evento.
Tiempo después, ya iniciada la 2ª. Guerra Mundial, durante la batalla de Africa, el mariscal Rommel había quedado corto de tanques cuando arreciaba la ofensiva de Montgomery y no encontró mejor subterfugio que pintar telones con las figuras de un ejército de tanques, que vistos desde los aviones de reconocimiento simulaban una fuerza poderosa.
En el primer caso, se consideró una payasada mayúscula la del Duce y en el segundo, se destacó la “avivada” que el Zorro del Desierto, al frente del Afrika Corps, había desplegado ante el general inglés.
Creo que desde entonces comenzó o al menos adquirió fuerza el dicho argentino que se incorporó al lenguaje cotidiano y que sirve para quitar el velo al engaño, el bombetismo y así desnudar a los pantalleros, descrestadores y chantas, el resto es cartón pintao.

Leopoldo Barrionuevo
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