Leopoldo Barrionuevo

Enviar
Sábado 18 Junio, 2011


ELOGIOS
Carlos Gardel


Nadie es eterno, fundamentalmente porque la memoria no muere pero la gente sí y aquellos que disfrutaron de Carlos Gardel en vida están cercanos al centenario ya que el 24 de junio se cumplen 76 años del accidente de Medellín en el que Carlos perdió la vida.
Uno trata de explicarse hasta dónde y por qué persiste el mito y se da cuenta de que es una pérdida de tiempo, una inutilidad intentarlo. Los mitos no mueren, como me lo dijo Alberto Cañas.
No hay personaje que como artista reúna más placas y monumentos que el habitante de la Soledad y mucho menos un autor que con Alfredo Le Pera hayan pagado derechos, durante tantos años, teniendo en cuenta lo que siguen dando sus tangos, reiterados en nuevas versiones de Plácido Domingo, Luis Miguel, Cigala, Joan Manuel Serrat y tantos otros en tangos como Volver, El día que me quieras, Por una cabeza, incluso en pasajes de baile como el de Al Pacino en “Perfume de mujer”.
Hay ya registrados 273 monumentos y sectores de placas en el orbe, de los cuales 175 pertenecen a Argentina y 98 al resto del mundo; solo en Buenos Aires y suburbios hay 125 y en provincias 95 encabezadas por la de Buenos Aires con 45 y seguida por Córdoba con 18 mientras en el resto del mundo se diseminan 98 sitios en 19 países entre los que destacan Uruguay con 33, Colombia con 13 y Francia con diez.
En Costa Rica el busto se inauguró en 1975 siendo embajador Alberto Requena, quien me encomendó los detalles del traslado, tratados con su donante el por entonces intendente de la Ciudad de Buenos Aires general Embrioni y está emplazado en la Plaza de las Artes, Parque de la Soledad
Lo que le debemos a Gardel lo manifestaremos el sábado 25 en acto que patrocina la Embajada Argentina y se realizará en el Restaurante El Novillo Alegre de Freses, Curridabat a partir de las 4 p.m. Se ofrecerá una conferencia ilustrada con films y vídeos acerca de su origen, trayectoria y muerte en Medellín, en compañía del embajador José Arcuri, Claudia Barrionuevo, Fernando Tristán, Jorge Fontana y Calai Murillo. No habrá cover ni consumo mínimo, solo se ruega solicitar reserva de espacio a mi correo, al pie de la columna, porque la audiencia es limitada.
Gardel representa más a Argentina que cualquier otra figura y si bien no nació en ella le cantó a Buenos Aires, la ciudad donde se hizo y sin mayor educación formal paseó por el mundo su pinta, su elegancia, su don de gentes y su inigualable canto; fue su propio manager, su auténtico asesor de imagen, fue además el primer cantor en nuestro idioma en el cine sonoro y su clase, su hombría y su estampa son siempre recordadas en sus películas que se justifican cuando el ídolo comienza a cantar.
Pasa el tiempo, cambia la vida, todo es diferente y el devenir se introduce implacable en nuestras vidas, mientras tanto Gardel también es una mutación permanente en un secreto a voces: Cada día canta mejor.

Leopoldo Barrionuevo
[email protected]
Don Leopoldo es Académico Correspondiente de la Academia Nacional del Tango de la República Argentina