Enviar
Menos de 3 mil tomas de agua funcionan adecuadamente en toda la Gran Area Metropolitana
Carencia de hidrantes amenaza al país
Aseguradoras confían en que la situación mejore
29 municipalidades ni siquiera saben cuántos deberían instalar en su territorio

Un 57% de los hidrantes en que los bomberos se apoyan para atender las emergencias se encuentran en estado malo o regular, o bien se desconoce su operabilidad.
De los 6.711 hidrantes que forman la Red Nacional, solamente 2.923 funcionan adecuadamente.
A la fecha cada una de estas tomas de agua abastece un kilómetro cuadrado, cuando el máximo que debería cubrir es de 180 metros.
Sumado a esto, el total de hidrantes existente representa apenas una tercera parte de los que debería haber para tener un sistema adecuado para la atención de emergencias.
“A pesar de que la Ley de Hidrantes entró a regir hace dos años, 29 municipios ni siquiera han solicitado el plan de ubicación de aquellos que les corresponden; es decir, no tienen idea de cuántos hidrantes deberían instalar o donde hacerlo”, señaló Héctor Chaves, director nacional de Bomberos.
Actualmente deberían haberse instalado 12 mil hidrantes más, lo cual no ha sucedido y está muy lejos de realizarse.
Los responsables de cumplir con esta tarea son el Ministerio de Ambiente, el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal, Acueductos y Alcantarillados (AyA), la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) y Bomberos, para lo cual se creó una comisión.
A cargo de la ejecución de los planes de instalación y mantenimiento están el AyA, ESPH, los ayuntamientos y organizaciones que administran la explotación de una fuente de agua, conocidas como Asadas.
“El estado de los hidrantes representa un verdadero peligro para el país. El hecho de que en la cadena de atención de fuegos falte el eslabón entre el agua y el incendio, es muy grave”, agregó Chaves.
En lo que va del año, estas emergencias se han cobrado más vidas que las reportadas en años anteriores. Mientras tanto, Bomberos calcula que al menos en un 40% de los siniestros, la atención se complicó por el mal funcionamiento de las tomas de agua.
Si bien los daños más frecuentes que causan los incendios ocurren en viviendas, las fábricas y otros centros de producción no están exentos de sufrir por esta causa.
“Sabemos que los bomberos están bien capacitados, pero ante la falta de voluntad política todos estamos en riesgo. Los hidrantes son parte de la infraestructura de este país, y eso evidencia falta de planificación, que es un problema general en el Estado”, puntualizó Jaime Molina, vicepresidente de la Unión de Cámaras.
En los últimos tres años, las principales causas de incendio han sido el deterioro en el sistema eléctrico de casas y edificios y daños en aparatos domésticos.



Ernesto Villalobos T.
[email protected]
Ver comentarios