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Cancilleres de Colombia y Venezuela sostuvieron encuentro para repasar agenda bilateral
Caracas y Bogotá acuerdan “recomponer relaciones”

Vínculos entre ambos gobiernos se vieron afectados por la crisis diplomática de principios de año

Caracas
EFE

Venezuela y Colombia reactivaron el viernes sus trabajos para restablecer la confianza mutua y relanzar las relaciones bilaterales en todos sus ámbitos, tras la crisis diplomática que vivieron a comienzos de este año.
Los cancilleres Nicolás Maduro de Venezuela, y el colombiano, Jaime Bermúdez, sostuvieron un “fructífero e intenso” encuentro de unas dos horas en Caracas, para repasar la agenda bilateral.
“Debemos avanzar en un nuevo estado de la relación y recomponer las relaciones entre ambos país en todos los sentidos”, afirmó Maduro a los periodistas, acompañado de su colega colombiano.
No obstante, el canciller venezolano no reveló la fecha del nombramiento del nuevo embajador a Bogotá, tras la retirada del anterior embajador, Pável Rondón, en el mes de marzo.
“Todo a su debido tiempo”, se limitó a decir, en un breve encuentro los periodistas.
Por su parte, Bermúdez, que visita por primera vez Venezuela tras su designación como canciller por el presidente colombiano Álvaro Uribe, expresó “su satisfacción por una conversación franca y tranquila”.
El canciller colombiano mostró el interés de Bogotá por aumentar la relación comercial entre ambos países, ya que Venezuela es el segundo socio comercial de Colombia.
“En tanto más negocios haya entre ambos países, más vamos a estrechar los lazos políticos y de hermandad”, manifestó Bermúdez.
Asimismo, manifestó la intención de que los presidentes de ambas petroleras estatales Ecopetrol (Colombia) y Pdvsa (Venezuela) se reúnan para “explorar la posibilidad trabajos conjuntos” en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Las relaciones diplomáticas entre Caracas y Bogotá se complicaron cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, criticó a su colega colombiano, Álvaro Uribe, por suspender de forma repentina y bilateral su labor mediadora en la liberación de rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
A partir de entonces, la tensión entre ambos países se elevó notablemente hasta desencadenar en la ruptura de las relaciones diplomáticas, a raíz de la “violación de la soberanía de Ecuador” por parte del Ejército de Colombia en un operativo contra las FARC el pasado 1 de marzo.
En “solidaridad” con su colega ecuatoriano, Rafael Correa, el gobernante venezolano rompió las relaciones diplomáticas con Colombia, suspendió el comercio bilateral, y ordenó la movilización de 10 batallones de su ejército a su lado de la frontera.
El intercambio comercial entre Venezuela y Colombia, que comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros, rozó los $5 mil millones en 2007, según datos oficiales.
En julio pasado, Chávez y Uribe sostuvieron un encuentro privado de varias horas en Venezuela, tras el cual anunciaron que dieron por zanjada la crisis y que buscarían vías para restablecer la confianza mutua.
Desde entonces, las relaciones bilaterales se han mantenido cordiales, solo salpicadas por la inauguración de una plaza en homenaje al fallecido máximo comandante de las (FARC), “Manuel Marulanda” en un barrio de Caracas.
Bermúdez calificó el viernes ese hecho como una “manifestación de particulares”, de la que desvinculó al Gobierno venezolano.
El canciller colombiano argumentó que Bogotá está comprometida en la lucha “en contra de la violencia, y entendemos que ese es el sentir del Gobierno venezolano”.
El canciller colombiano restó importancia a las declaraciones de algunos funcionarios de Bogotá que habían mostrado “preocupación” acerca de las maniobras militares conjuntas que Rusia y Venezuela realizarán en el próximo mes de noviembre en el mar Caribe.
“Tenemos toda la tranquilidad y la confianza del Gobierno venezolano sobre ese tema”, agregó Bermúdez, quien regresará a Colombia a últimas horas de la tarde.



Se agrava crisis inmobiliaria

La crisis inmobiliaria en Estados Unidos, el origen de los problemas financieros del país y del mundo, está aún lejos de terminar, ya que la construcción en septiembre cayó hasta su menor nivel desde la recesión de 1991, pero el presidente George W. Bush sostiene que el plan de rescate funcionará en un tiempo.
El sector de la vivienda, cuyos precios alcanzaron su tope en julio de 2006, sigue horadando los balances de los bancos y la caída del ritmo de las obras el mes pasado apunta a una ralentización aún más profunda de la economía.
Los datos llegaron el mismo día en que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió paciencia a sus conciudadanos y a los mercados para dejar que entre en marcha su plan de rescate de $700 mil millones, que dijo que es “suficientemente grande y audaz” para funcionar.
“Estas acciones tardarán un tiempo en tener su impacto completo”, dijo Bush. “Los mercados de crédito tardaron un tiempo en helarse y va a pasar algún tiempo para que se descongelen”.
En un discurso de 20 minutos, en lugar de sus declaraciones breves casi diarias sobre la economía, el presidente calificó el programa de rescate como “el último recurso”.
“Si el Gobierno no hubiera actuado, el agujero en nuestro sistema financiero habría crecido aún más”, se justificó Bush, quien quiso apaciguar a los devotos a ultranza del capitalismo en la derecha política, para los que ese tipo de intervención pública es herética.
“Como un gran creyente en el libre mercado, yo me opondría a estas medidas en circunstancias normales, pero éstas no son circunstancias normales”, señaló.
El presidente habló antes de la apertura de la bolsa en Nueva York frente a una audiencia favorable, la Cámara de Comercio, que es la mayor asociación empresarial de Estados Unidos.


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