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Cantinflas, “mito popular” que terminó desgastado

El actor Mario Moreno Reyes protagonizó dos vidas, la propia, de la que hoy se cumplirían 100 años, y la del legendario personaje de Cantinflas, un “mito popular” mexicano que sería inmortalizado en el paseo de las Estrellas de Hollywood pero terminaría desgastado.
El polifacético Cantinflas era una actor que sus primeros pasos los dio bajo las carpas del circo y que tiene el honor de haber dado al menos un nuevo verbo a la lengua española, cantinflear, incorporado en 1992.
Traicionado a veces por los nervios, hablaba de forma disparatada e incongruente y sin decir nada, un comportamiento con el que dejó su impronta en 42 películas de variable calidad.
Su carrera comenzaría a los 25 años, con “No te engañes, corazón” (1936), una trayectoria que luego afianzaría con “Así es mi tierra” (1937), “Ahí está el detalle” (1940), “El gendarme desconocido” (1941) y “Ni sangre ni arena” (1941), con la que surgiría el toreo bufo.
El crítico mexicano Carlos Bonfil dijo que fue “un cómico excepcional” que con los años “se vuelve predecible, lleno de fórmulas y clichés”, que terminaría convertido en una figura “accesoria”.
“La imagen clave que los mexicanos conservamos de Cantinflas es la de un ser crítico, subversivo en el habla, que expone la retórica gastada de los gobiernos en turno”, fuesen del talante que fuesen, agrega.
Cantinflas era un proletario de ascendencia indígena, como lo denotaba su color moreno y su bigotito, que con el tiempo perdería autenticidad “para volverse un miembro de la burguesía, un personaje oficialista”, señala Bonfil.
Aspiró entonces a “representar la tipología del mexicano” tal como lo concebía el Estado de entonces, como una persona “responsable, trabajadora, ligada y obediente del poder, dócil y simpática”, pero ya sin la subversión del principio.
Quizás el momento de mayor reconocimiento internacional lo alcanzaría en 1957, al ganar el Globo de Oro tras el éxito internacional de “La vuelta al mundo en 80 días” (1956).
Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes fue el cuarto de ocho hijos y se crió en la colonia Guerrero de Ciudad de México y de la mano de Cantinflas ganaría un espacio en la llamada Epoca de Oro del cine mexicano (1936-1955) junto a figuras como María Félix y Jorge Negrete.
Fue aficionado al baile y al boxeo y por poco tiempo se entrenó en este deporte, que llevaría al cine.
Sus primeros pasos en el mundo de la farándula los daría como bailarín y actor sustituto después, para culminar, abrazando la comedia, convirtiéndose en un gran actor, alabado por el propio Charles Chaplin.
Estuvo casado con la inmigrante rusa Valentina Ivanova, con quien adoptaría a Mario Moreno Ivanova.
El 20 de abril de 1993, a los 81 años de edad, un cáncer de pulmón terminaría con su vida.

Ciudad de México/EFE
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