Macarena Barahona

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Sábado 15 Marzo, 2014

Los ciudadanos y ciudadanas han hablado claro en las urnas y lo reafirmarán en las próximas. Se necesitan líderes políticos incuestionables, honrados y críticos


Cantera

El pasado 12 de marzo un grupo de liberacionistas se reunió en el abandonado cementerio de la población conocida como “La Lucha” en la zona de Los Santos, donde reposan los restos de José Figueres Ferrer.
Una visita esta con el objetivo de apelar al recuerdo del inicio de la guerra civil de 1948 y redituarse de esas pasadas emociones para convocar ante las urnas a liberacionistas.
La guerra civil fue cruenta como toda guerra fratricida, violenta, innecesaria e injusta.
El 12 de marzo en horas de la madrugada violentaron una casa de familia en San Isidro de El general atropellando con ráfagas mortales a las familias que allí vivían. Nada glorioso. Este recuerdo no abandona a los niños, hoy adultos, y la saga de violencia y represión para muchos años que a continuación, sucedió.
Buscar reconfortarse en este pasado para liberacionistas es lamentable.
El Partido Liberación Nacional debe apelar a la obra pública de sus gobernantes y ciudadanos y ciudadanas honestos que han sabido, con decencia, mantener la dignidad de la función pública.
Pero ante el sisma actual de la pérdida de electorado y la lamentable renuncia del candidato presidencial a continuar en la campaña, le deben a la ciudadanía política, a sus fundadores y a la juventud y su futuro, muchas cosas.
Entre ellas, análisis diáfanos, autocríticas correctas, denuncias públicas de los corruptos de los que se benefician sin escrúpulos, de los ligados a las actividades criminales, de los que se dedican a traicionar a sus propios compañeros, de los trasiegos amorales de influencias para provechos personales.
Debe el Partido Liberación Nacional coeducarse, construir balances críticos y convocar a sus miembros para un mejor futuro.
Un congreso donde se autocritiquen e impulsen la formación seria de sus cuadros y líderes, la vida política y cívica de nuestra sociedad amerita nuevos retos, mayor cultura política y honestidad.
Los ciudadanos y ciudadanas han hablado claro en las urnas y lo reafirmaran en las próximas. Se necesitan líderes políticos incuestionables, honrados y críticos.
Los partidos políticos son la necesaria estructura de la vida democrática, del sistema político, donde se administra la vida política de nuestro país, mejorarla depende de los mismos partidos.
El compromiso de Liberación Nacional es con Costa Rica. Su obligación es histórica.


Macarena Barahona