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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Campaña en Estados Unidos: Impacto en Costa Rica

Arturo Jofré [email protected] | Viernes 11 marzo, 2016


Si el debate electoral sobre este tema sigue su curso y se empieza a diseñar un escenario distinto en los próximos años,  las consecuencias serían funestas para los países recipientes de estas corporaciones

Campaña en Estados Unidos: Impacto en Costa Rica

Muchos piensan que en Estados Unidos siempre ha existido una especie de consenso para firmar tratados comerciales con otros países y en dar semáforo verde a todo lo que implica la globalización. La verdad es que estos asuntos han sido muy controvertidos en esa potencia. A estas alturas, ya se ven los resultados. Buena parte del debate electoral en EE.UU. ronda en torno a esto y países como Costa Rica están en la línea de fuego.
“Es la economía, estúpido” fue la frase que utilizó Bill Clinton en su campaña política. En las campañas por la presidencia en EE.UU. buscan siempre aislar el “issue” que resume lo que la gente desea.  Uno de los “issues” que se están manifestando por los electores en esta campaña se refiere al empleo. El presidente Obama recibió un país en crisis económica y social de gran envergadura, en que el desempleo fue uno de los efectos más nocivos. Si bien esto ha ido mejorando, las secuelas, el sufrimiento y la desconfianza están presentes en la mente de los hogares estadounidenses.
Muchas grandes corporaciones de EE.UU. no están manufacturando sus productos y prestando sus servicios desde su territorio, sino en otros países. ¿Por qué lo hacen?, porque pueden encontrar personal de calidad a un costo menor, además de beneficios tributarios, todo esto en un contexto de bajo riesgo político-social y con una legislación adecuada a su operación.
Este fenómeno, llamado “offshoring”, no es nuevo, pero tomó mucha fuerza en la década de los 90 y se ha intensificado cada vez más, llevando inseguridad y desempleo a muchos hogares. En las campañas políticas anteriores ha sido una preocupación, pero no un “issue”, ahora está explotando y tomando dimensiones que lo están convirtiendo en un factor clave en la campaña.
El Secretario (Ministro) del Trabajo de la gestión del presidente Bill Clinton, señalaba que las compañías que han desolado comunidades desplazando los puestos de trabajo al exterior, deberían enfrentar impuestos punitivos. El New York Times investigó el tema y dedicó muchos artículos a las lamentables consecuencias en el hogar y en la sociedad en general. Esta situación llevó a decir al director de la Escuela de Administración de Yale, Jeffrey E. Garten, que “El capitalismo oscila entre extremos. Ahora estamos sumergidos en uno de esos extremos”.
Costa Rica es uno de los países exitosos en atraer inversiones estadounidenses. Aquí tenemos un buen número de corporaciones internacionales con varios miles de jóvenes laborando para ellas y con buenos salarios (para nuestro medio). Eso es lo que está amenazado.
Si el debate electoral sobre este tema sigue su curso y se empieza a diseñar un escenario distinto en los próximos años,  las consecuencias serían funestas para los países recipientes de estas corporaciones. Lo cierto es que la estrategia que formularon los países desarrollados para enfrentar la globalización, por lo menos en cuanto al empleo, les ha fallado. Continuaré.


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