Enviar
En medio de un saldo de iniciativas cruciales sin tramitar, diputados dejan sus curules este jueves
Cambios urgentes, mayor deuda del Congreso
Ley de Implementación del Cafta, fortalecer la seguridad ciudadana y agilizar la economía son los principales proyectos sin cumplir de legisladores salientes
Oposición culpa a la falta de diálogo por parte del Ejecutivo, el oficialismo al Reglamento Legislativo

Este jueves saldrán los legisladores por la misma puerta por la que entraron hace cuatro años, pero con urgentes compromisos, hoy convertidos en deudas que afectan directamente la calidad de vida de los costarricenses.
El último proyecto de la agenda de implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta), leyes para fortalecer la seguridad ciudadana y reformas prioritarias para agilizar la economía ante la crisis, aumentan su saldo negativo con la ciudadanía.
En lo que al Cafta se refiere, dos años y medio después de haberse aprobado mediante el referéndum, los diputados no concluyeron la tarea, dejando el último proyecto de la agenda pendiente, que actualmente se encuentra en una consulta ante la Sala Constitucional y por lo cual deberá ser resuelto por el próximo Congreso. Este atraso se produjo ya que prefirieron irse de vacaciones y después lo alargaron para participar en la campaña electoral.
El retraso ha generado una pérdida a la industria azucarera local de más de ¢1.900 millones, pues Estados Unidos sancionó la tardanza eliminando las cuotas otorgadas de acceso del azúcar.
A pesar de que logró romper los monopolios de seguros y telecomunicaciones en el país, esta legislatura pasará a la historia con la deuda de no haber completado la tarea.
En materia de seguridad, principal queja en la actualidad de los ciudadanos, si bien se logró aprobar iniciativas para la protección de víctimas, testigos y fortalecer la seguridad en las calles, las reformas en materia penal y judicial ni siquiera fueron elaboradas.
Lo que se logró “fueron cambios muy pequeños, apenas para apagar los incendios de la molestia de la población”, apuntó Francisco Barahona, analista de la Universidad de Costa Rica.
Otro aspecto ligado a la seguridad ciudadana son las muertes en carretera, por lo que no es de extrañar que la deuda con la Ley de Tránsito sea parte de la molestia.
Luego de aprobar un proyecto que días después reconocieron que era desproporcionado en multas y sanciones los diputados no pudieron enmendarlo y de igual forma el texto fue a parar a la Sala IV para su análisis.
En el plano económico, tras la fuerte crisis mundial que afectó al país, los sectores financiero y empresarial también se quedaron esperando por leyes prometidas
Los planes que pretenden que los bancos del Estado puedan emitir deuda subordinada, la posibilidad de que el Gobierno pueda pagar sus gastos corrientes con deuda, la simplificación de trámites para la instalación de marinas y varias reformas sobre la participación de la Contraloría General de la República en la toma de decisiones se quedaron empantanadas, aguardando que a partir del sábado 11 de mayo los nuevos legisladores las retomen para su discusión o sean enviadas al archivo del Congreso.
Asimismo, urgentes iniciativas para simplificar trámites, favorecer la atracción de inversiones y rubros para mejorar las condiciones del sector agrícola se quedarán a la deriva.
“En materia de competitividad, simplificación de trámites y seguridad ciudadana quedó mucho por hacer, esperamos que los próximos diputados sean conscientes de esto y atiendan estas necesidades”, apuntó Mónica Araya, presidenta ejecutiva de la Cámara de Exportadores.
El medio ambiente de igual manera no encontró en los diputados sus mejores aliados. Las leyes para la protección del recurso hídrico y de más zonas en riesgo de conservación quedaron a la deriva.
Ante la larga lista de cuestionamientos, los diputados se justifican diciendo que dieron “lo mejor de sí” y si bien reconocen que dejaron varios asuntos pendientes señalan que la falta de negociación por parte del Poder Ejecutivo y los fuegos electorales entrabaron el avance de las iniciativas que hoy se les reclama.
“No hubo una apertura al diálogo con la oposición, este gobierno nunca respeto ni tomó en cuenta a las fracciones opositoras, ellos también tienen que ver con esta deuda que hoy tenemos con los costarricenses”, dijo Carlos Gutiérrez, jefe de fracción del Movimiento Libertario.
Para Francisco Antonio Pacheco, presidente del Congreso, el mayor obstáculo que se impuso en estos cuatro años y que frenó el avance de estas iniciativas fue el Reglamento Legislativo, pues su proyecto para acortar los tiempos de discusión y fijar plazos de votación quedó en el umbral de la aprobación. Esta reforma solo logró el respaldo de 34 diputados, de los 38 que requiere por ser enmienda constitucional.
“Con estas herramientas quizá hubiéramos logrado más, pero no fue posible, ojalá que los próximos diputados logren aprobarlas, pues les garantizan mayores resultados en su gestión”, dijo Pacheco.

Carlos J. Mora
[email protected]

Ver comentarios