Caja colapsa si no congela plazas
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En la mira también aumentos y pluses
Caja colapsa si no congela plazas

Algunos funcionarios ganan más del doble que el resto de empleados

A partir de este momento, la Caja Costarricense de Seguro Social debería congelar salarios y plazas, además de reducir la cantidad de puestos a los niveles de 2005, cuando contaba con 36 mil funcionarios.
Sin embargo, las autoridades de la institución no procederán a la eliminación de las plazas, sino a reubicarlas, y sobre la reducción de los gastos por salarios se abocará a analizar la conveniencia de tocar algunos de los pluses, como es la disponibilidad médica.

Las recomendaciones sobre congelación de plazas y salarios fueron hechas por la Comisión de Notables para bajar el nivel de gastos del Seguro Social. Observación que también fue planteada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), tras una petición de la mandataria Laura Chinchilla.
“La Caja iría a un colapso financiero de no tomarse todas las medidas en forma integral, tanto las orientadas a mejorar el ingreso, como las relacionadas con el gasto y la gestión, dijo Rafael Carrillo, miembro de la Comisión de Notables.
La propuesta de los notables de reducir esos rubros es para no limitar otros gastos relacionados con insumos médicos, infraestructura y equipos importantes para la atención médica de los asegurados.
En la actualidad, el gasto por remuneraciones, que incluye el pago de tiempos extraordinarios y otros pluses, representa un 70% del presupuesto del Seguro Social.
Los expertos coinciden en la necesidad de reducir ese gasto a un 60,8%, tendencia que debe cumplir año tras año.
En cuanto a la cantidad de plazas, entre 2005 y 2010 se elevó a más de 11 mil, al pasar de 36 mil a unos 48 mil empleados, disparando el gasto a niveles incontenibles.
Al respecto, la más reciente comisión nombrada por la junta directiva de la Caja recomienda retornar a los niveles de 2005.
“En la institución no sobra gente, y sobre el aumento en plazas a nivel central haremos una reubicación”, defendió Ileana Balmaceda, presidenta de la Caja.
Sobre el tema, la institución realiza un estudio para la reubicación de plazas que determine las necesidades de personal, tanto en la sede central como en los centros médicos.
En torno a los salarios, el reconocimiento de tiempo extraordinario es un elemento que los expertos consideran como uno de los que más desequilibran las finanzas del Seguro Social.
Ese tiempo extraordinario incluye horas extras, disponibilidad médica, guardias y cirugías vespertinas, entre otros pluses.
Hay empleados de la Caja que ganan más del doble del promedio salarial del resto de los funcionarios públicos, puntualizó Carrillo.
En ese sentido, no podemos actuar sin hacer revisiones de las implicaciones de cada una de las variables relacionadas con las remuneraciones como son tiempos extraordinarios, disponibilidad e incapacidad, comentó Balmaceda.
El pago de pluses a los médicos en 2010 representó para la Caja un gasto de unos ¢105 mil millones, y de ese total un 41% fue consumido por empleados de los hospitales nacionales.
A criterio de Balmaceda, hay otras formas para reducir gastos en personal sin necesidad de despidos, como fue la aplicación del nuevo reglamento de incapacidades, o como el plan del Hospital de Niños que ahorró a la institución este año unos ¢45 millones.
Para la presidenta Chinchilla, la mayoría de las recomendaciones ayudarán a trazar la hoja de ruta de lo que sería la reforma que requiere la institución.
No obstante, a criterio de la mandataria las autoridades de la Caja tendrán que decir si toman una u otra recomendación y sería válido analizar varias alternativas para que su aplicación sea menos traumática.

Gabriela Masís
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